Por: Johan Umaña V. 30 mayo, 2014

Quedar fuera de un Mundial a última hora puede ser la peor experiencia en la carrera de un futbolista. Quienes lo han vivido lo recuerdan como una experiencia traumática, que quita el sueño y cuesta meses digerir.

En 1990 muchos sintieron en el alma esa deserción. Principalmente porque quedaron fuera varios de los hombres que habían conseguido el ansiado boleto.

Leoni Flores, líder de ese equipo, fue quien más lo sufrió. Cuenta que el entrenador Bora Milutinovic se guardó hasta el último momento la decisión: “La Selección se iba al día siguiente a las cuatro de la madrugada y la lista la pasaron hasta a las nueve de la noche (...). Nadie, ni Bora, ni los directivos, me dijeron nada”, contó el exfutbolista.

Flores, anotador de varios goles en la eliminatoria y quien le sirvió el de la clasificación a Pastor Fernández, dice que él se había ganado el Mundial y se lo quitaron.

Fue una experiencia dura de superar. Leoni dejó el país, se fue a Los Ángeles, para no llevar la procesión en medio de la algarabía.

Ricardo Chacón y Gilberto Rhoden fueron los otros que quedaron fuera de última hora. Si bien Evaristo Coronado, Enrique Díaz y el mismo Fernández ya habían salido de la Selección antes.

Para el 2002 no hubo tanto drama. Alexandre Guiamaraes dio de una vez la lista con los que iría.

Mientras que para el 2006 Roy Miller fue la salida de última hora.

Bryan Ruiz y Carlos Johnson estuvieron en la concentración, pero a ellos se les aclaró que iban como reservas. Advertencia que de poco funcionó: “Yo no lo presentí esa vez, por eso fue difícil...”, dijo ayer Bryan Ruiz.