Es uno de los dos jugadores en la Tricolor que tienen un Mundial en sus piernas

Por: David Goldberg J. 5 junio, 2014

Michael Umaña es liderazgo, es experiencia en la zona baja de la Sele . También es ética de trabajo.

El defensor central no será un futbolista adornado, pero sí es uno seguro, entregado, cumplidor.

A veces es mejor tener uno de esos por encima de uno un poco más técnico que arriesgue al tratar de tirar un “cañito” en el área.

Los titulares
Los titulares

Tales características le permitieron ser titular a todo lugar adonde fue. En Carmelita, en Herediano, en Brujas, en Liberia, en Saprissa, en Estados Unidos, en Guatemala.

No puede ser que tanto entrenador esté equivocado con él.

El santaneño tiene a su favor que entiende de táctica. Con rapidez se ajusta a cualquier esquema y cualquier compañero. Y ya con la coordinación hecha, puede ser eficiente en la marca y en la salida.

Por todo eso es que también es de los únicos dos integrantes de la Tricolor que tienen en sus piernas kilómetros de Mundial acumulados, al haber estado en Alemania 2006 junto al volante Christian Bolaños. Y eso no debe minimizarse.

Durante la eliminatoria estuvo en la cancha en diez partidos, ocho de esos en la Hexagonal final. Ahí fue donde verdaderamente se ganó el puesto, el cual, a menos de que le suceda un desastre en el fogueo de mañana ante Irlanda, ostentará en el debut del 14 de junio contra la representación de Uruguay.

Junto a Giancarlo González y Roy Miller, o en ocasiones Johnny Acosta, forjó un cerrojo envidiable dentro de la región, colaborando a que Costa Rica fuera el menos vencido en la Hexagonal (siete goles).

Y hasta hizo un gol vital ante Jamaica en el Estadio Nacional, que enrumbó el camino al boleto.

Eso sí, tiene un lunar y es su predisposición a acumular tarjetas. Algo extraño, dado que no es de esos que pegan todo el tiempo. Pero en todo el proceso a Brasil 2014 cosechó nueve amarillas y dos rojas, lo que lo llevó a ver desde la casa un par de compromisos por sanción.

Sin embargo, lo lógico sería que en lo que dure la travesía tica en el Mundial no quiera sentarse en la gradería en ningún instante.