Para Colombia, la vida ha sido mucho más tranquila. Sin sobresaltos y exhibiendo un futbol ofensivo, el equipo de José Pékerman dispone de sus mejores jugadores descansados y en plena forma

 27 junio, 2014
La selección de Colombia entrenó este viernes en Río de Janeiro previo al juego ante Uruguay.
La selección de Colombia entrenó este viernes en Río de Janeiro previo al juego ante Uruguay.

Río de Janeiro

La sanción de Luis Suárez sacudió de tal forma la Copa del Mundo que casi se olvida que Colombia y Uruguay tienen una cita por los octavos de final el sábado en el estadio Maracaná.

El regreso de Uruguay al estadio donde protagonizó el famoso "Maracanazo" hace 64 años quedó empañado por las convulsas horas previas en torno a Suárez, castigado con nueve fechas y cuatro meses por morder al italiano Giorgio Chiellini.

Y es una incógnita la gestión del vestuario celeste para aislarse de todo el ruido en torno a la selección y concentrarse en el partido, más allá de la indudable pérdida futbolística que supone la ausencia de uno de los mejores artilleros del mundo.

Para Colombia, la vida ha sido mucho más tranquila. Sin sobresaltos y exhibiendo un futbol ofensivo, el equipo de José Pékerman dispone de sus mejores jugadores descansados y en plena forma. Esta es apenas la segunda vez en su historia que Colombia accede a la segunda ronda, tras lograrlo en Italia 1990.

Pero nada está escrito todavía. Pékerman evitó mencionar el nombre de Suárez en toda la rueda de prensa de la víspera del partido. Tampoco opinó sobre la sanción. El técnico afirmó que se preparan para una dura batalla.

"A Uruguay lo respetamos muchísimo. En cualquiera de las dos situaciones (con o sin Suárez) es un rival altísimo para nosotros", dijo Pékerman. "Pueden tener un jugador de más o de menos, pueden estar en desventaja, pueden sufrir algún momento donde el rival pueda dominarlo. Pero no van a perder la esencia, creen en el triunfo y se sienten fuertes".

Colombia y Uruguay se han enfrentado 38 veces, con un balance histórico de 18 victorias uruguayas, 11 colombianas y nueve empates. El único precedente mundialista hasta la fecha se remonta a Chile 1962, cuando la Celeste se impuso por 2-1 en un partido de fase de grupos.

El enfrentamiento en el Maracaná será diferente por muchas razones. Es cierto que Uruguay tiene una mística especial en el estadio por su victoria contra Brasil en la final del Mundial de 1950, conocida popularmente como "Maracanazo". Pero la sanción a Suárez ha enterrado ese recuerdo.

Nadie puede ocultar el enorme revés futbolístico que supone la ausencia del de Liverpool para la selección de Oscar Tabárez, pues es el jugador más importante de la selección. En Brasil, la Celeste perdió contra Costa Rica en su debut sin Suárez, pero se impuso a Inglaterra con un doblete del delantero, que también fue titular contra Italia, y logró avanzar en un grupo con tres excampeones mundiales.

"Todos sabemos lo que significa Luis, no sólo para la selección de Uruguay, sino para cualquier equipo del mundo", comentó el presidente de la Asociación Uruguaya de Futbol, Wilmar Valdez. "No descubro nada con la importancia que tiene Luis. Uruguay sin Luis disminuye sus posibilidades".

Tabárez tiene la doble papeleta de reajustar el once y ordenar las ideas de una plantilla demasiado descentrada por lo ocurrido en las últimas horas.

Nada que ver con el caso de Colombia, que vuelve a los octavos de final 24 años después en plena forma. El equipo de Pékerman, con un James Rodríguez estelar, se presenta imbatida, con tres victorias, nueve goles a favor y un futbol alegre y vistoso. Las estadísticas dicen que Colombia anota un gol de cada cuatro intentos en este Mundial, una enorme efectividad.

Lo más probable es que el técnico argentino recupere la formación titular que derrotó 3-0 a Grecia y 2-1 a Costa de Marfil en los dos primeros partidos del torneo.

"Lo más importante es seguir defendiendo nuestro trabajo. Cada selección tiene su manera de juego, su esquema para hacerlo respetar", explicó el arquero David Ospina. "Estamos concentrados en nuestro plan. Sabemos que va a ser un partido muy complicado, tenemos que seguir creyendo".

Uruguay, semifinalista hace cuatro años en Sudáfrica y campeón de la Copa América, es un equipo con mucho oficio. Colombia deberá luchar por imponer su ritmo si no quiere caer en la trampa uruguaya.

"Uruguay es un equipo muy trabajado, que tiene una continuidad de un ciclo, donde se conocen todos sus jugadores. El entrenador ha hecho un grupo muy sólido", señaló Pékerman.

"Enfrentamos uno de los grandes equipos del mundo por el ciclo que ha venido realizando. Nosotros estamos empezando. Hay que tener esa visión para poder rendir bien".

Colombia y Uruguay se enfrentarán el sábado a partir de las 2 p. m. (hora de Costa Rica).