La Canarinha eliminó tres veces a la Roja , pero ahora el cóndor busca infundir miedo

Por: Johan Umaña V. 23 junio, 2014
Jorge Sampaoli, D. T. de la Roja, le envió un mensaje al pentacampeón y anfitrión Brasil: “lo vamos a atacar, Chile nunca se da por vencido”. | AFP
Jorge Sampaoli, D. T. de la Roja, le envió un mensaje al pentacampeón y anfitrión Brasil: “lo vamos a atacar, Chile nunca se da por vencido”. | AFP

No son pocos los equipos que han padecido la grandeza del pentacampeón Brasil en mundiales. Quizá, Chile se habrá labrado un sitio especial entre quienes le acumulan más temor a la Scratch du oro .

Eliminados por los brasileños en casa propia, en 1962; –con su hasta ahora mejor generación–, en Francia 1998, y, finalmente, hace cuatro años, en el reverdecimiento de su balompié. Los chilenos tienen razones para guardarle rencor y miedo a la selección más famosa del mundo: siempre que vieron el verde y amarillo en un mundial perdieron goleados: 4-2, 4-1 y 3-0.

Eso es pasado, historia, y el estratega Jorge Sampaoli se ha dedicado a crear un equipo cariñoso con el balón, exorcizado de fantasmas, que no va a claudicar a su credo. No en vano, desde la previa era el cóndor que España temía enfrentar y que terminó eliminando a la –otrora– brillante campeona.

Ayer mismo, al vaticinar el emparejamiento en los octavos de final, el técnico argentino anunció su idea: al anfitrión lo van a atacar y si éste quiere avanzar va a tener que sufrir. Al menos, deberá hallar la fórmula para detener a Maravilla Sánchez, Arturo Vidal y sus otras cotizadas estrellas.

Aún sumido en dudas, el Brasil del entrenador Luiz Felipe Scolari zanjó, un poco, las críticas.

La goleada sobre el débil Camerún sirvió para encontrar dos certezas entre tantas incertidumbres: la mejoría es constante, partido a partido, y a Neymar no le queda grande la estela de gran figura de la Copa. El astro del Barcelona carga con cuatro dianas y es el líder de la tabla de goleadores del certamen.

Es cierto: a esta Canarinha le falta un “9” y debe mejorar el traslado del balón; pero miente quien diga que quiere enfrentarse al organizador, en cualquier etapa.

La receta naranja. Este partido, que promete ser trepidante, será el sábado a la 1 p . m. (10 a. m., hora tica) en el Estadio Mineirão. Así que los técnicos cuentan a su haber con cinco días para medir al rival.

Seguramente Felipao buscará el video del partido que Holanda le ganó a Chile metida atrás, regalándole la pelota. La pregunta es: ¿se atreverá el tozudo entrenador a negarle a sus compatriotas el jogo bonito que tanto estiman?

Scolari no lo esconde: “Hubiera elegido otra selección (de rival para octavos) si pudiera”.

En cambio, Sampaoli lo tiene claro: “Sabrá que tendrá un rival que buscará la victoria los 90 minutos. Cada vez que Chile sale a la cancha nunca se da por vencido”.

Es simple. Con la presión brasileña de la localía y la exigencia de ganar la Copa, Sampaoli apuntará a que ahora Chile sea el “coco”. Se utilizó información de EFE.

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