Se reportaron pleitos y algunos heridos leves en las cercanías del estadio Maracaná

 14 julio, 2014

Río de Janeiro. AFP Brasil celebró la derrota de Argentina ante Alemania en la final de la Copa del Mundo con petardos, fuegos artificiales y tocando las bocinas en varias ciudades del país, aliviado de que su archirrival no fuese coronado campeón en el mítico Maracaná.

Los brasileños preferían que ganase Alemania, pese a que les masacró en la semifinal con siete goles (7-1), a entregar la Copa a Argentina, con los que mantienen la rivalidad desde hace un siglo.

El gol de Mario Götze en la prórroga hizo que los brasileños estallaran en júbilo en los Fan Fest de la FIFA o en bares del país. En la playa de Copacabana, bailaban y cantaban frente a una marea albiceleste que se quedó en silencio.

“Gracias a Dios, gracias a Dios que ha ganado Alemania. Menos mal”, comentó el brasileño Caio Ferraz, de 45 años, mirando el cielo estrellado y rezando en la playa más famosa del mundo.

“Si ganaban, se iban a burlar de nosotros durante años”, señaló la carioca que vestía la camiseta del Flamengo, a franjas rojas y negras, similar a la de Alemania cuando dio la histórica paliza a Brasil.

La rivalidad dio lugar a tensiones en Copacabana y a la salida del Maracaná tras el fin del partido, con peleas entre argentinos y brasileños que dejaron un puñado de heridos leves y de hinchas arrestados, según la prensa brasileña.

“No llores por mí Argentina”, gritaban anoche los brasileños enloquecidos de alegría en un bar cercano al mítico Maracaná.

En el Fan Fest de São Paulo, el público se volvió loco con el gol y corearon con un marcado acento brasileño “¡Götze, Götze!”.

El mar de aficionados argentinos que inundó Copacabana desapareció y los alemanes, junto a los brasileños, se sumaron a un gran festejo. | AFP
El mar de aficionados argentinos que inundó Copacabana desapareció y los alemanes, junto a los brasileños, se sumaron a un gran festejo. | AFP

Los argentinos fueron los hinchas más presentes en la Copa del Mundo, y unos 100.000 llegaron a Rio para la final con Alemania tras viajar miles de kilómetros en coche, viejos autobuses o caravanas, y hasta en bicicleta o “autostop”.

Desde su llegada a tierras brasileñas, los argentinos provocaban a los anfitriones con una canción que repetían una y otra vez: “Brasil, decime qué se siente, tener en casa a tu papá”.

Tras el triunfo alemán, el principal diario deportivo de Brasil tituló: “¡Decime qué se siente ahora!”.

“Con Brasil dentro de su corazón, Alemania es tetracampeona del mundo. Argentina llora de dolor, sufre y ahora tiene su propio Maracanazo para lamentar eternamente”, afirmó la nota del periódico brasileño.