Por: Juan José Herrera Ch. 31 octubre, 2014

La Federación Costarricense de Fútbol encomendó al argentino Marcelo Hugo Herrera la dirección de todas sus selecciones menores, incluida la tarea de comandar al equipo Sub-20 en su lucha por regresar la senda mundialista.

El reconocido Popeye, a quien en el país se le recuerda por su paso por Alajuelense (2008-2009) y Pérez Zeledón (2010), será presentado hoy oficialmente a eso del mediodía en el Proyecto Gol, en una conferencia donde se conocerán mayores detalles sobre su firma y el plan con el que regresa a Costa Rica, según confirmaron a La Nación fuentes cercanas a la Fedefútbol.

Herrera, quien viene de ser asistente técnico del Boca Juniors junto a Carlos Bianchi, quedó libre luego de la reciente destitución del Virrey, acosado por los malos resultados del equipo xeneize.

Sin embargo, más que ese paso por un grande de América, en la retina tica al Popeye todavía se le tiene como un formador, el hombre que puso las semillas para que la Liga produjera una camada que hoy se constituye como la gran base de todo su éxito reciente.

Marcelo Herrera llevó a la Liga a la final del Invierno 2008 ante Saprissa, en la que pese a ganar 2-0 en la ida acabó derrotado 3-2 en la final. | ARCHIVO
Marcelo Herrera llevó a la Liga a la final del Invierno 2008 ante Saprissa, en la que pese a ganar 2-0 en la ida acabó derrotado 3-2 en la final. | ARCHIVO

Hombre de formación. Marcelo Hugo Herrera tomó las riendas del equipo erizo el 1.° de julio de 2008, un conjunto sumido en la crisis económica que le había dejado una añeja política de excesos.

Esa situación promovió la salida de varias figuras emblemáticas y la apuesta casi exclusiva por una cantera aún demasiado joven.

Diego Estrada, Christopher Meneses o Luis Miguel Valle son solo algunos nombres que debutaron con él, mientras que otros como Giancarlo González o Patrick Pemberton gozaron de su venia para sumar minutos en momentos donde la confianza escaseaba.

A eso precisamente es que apuesta la Fedefútbol con su regreso, a un formador que, con tiempo, aliste otra camada de éxito.