Tricolor se plantó bien pese a jugar con nueve tras expulsiones de Venegas y Ramírez

Por: Fiorella Masís 3 febrero, 2016

Dos expulsiones infantiles le impidieron a Costa Rica mostrar sus armas ofensivas ante Venezuela, pero al mismo tiempo le dieron la oportunidad a la zaga de resaltar sus condiciones al soportar la exigencia rival.

La Selección cayó anoche 1-0 ante la Vinotinto, en un juego en que Johan Venegas, al 42’, y David Ramírez, en el 65’, recibieron tarjeta roja por acciones tontas.

El primero se fue del juego por reclamar constantemente al árbitro, mientras que Ramírez vio la doble tarjeta amarilla por sujetar a un rival en medio campo.

El gol en contra cayó cuando la Tricolor superaba esas bajas y lograba el empate, ante un grave error del arquero Marco Madrigal, quien soltó el balón, al 88’.

El venezolano Wilker Aguilar aprovechó el parpadeo del portero de Santos de Guápiles y cabeceó para sentenciar el duelo.

Madrigal pasó de un juego aceptable a traerse abajo el gran esfuerzo de él y su defensa.

Ese yerro del nacional fue el único lunar de la parte baja de una Tricolor que aprovechó el primer fogueo del año para mostrar una buena cara.

Johnny Acosta era el único habitual en la línea de tres; acompañado por Kendall Waston, quien volvió a dejar claro que es una alternativa de lujo para la Sele , y José Mena, quien no decepcionó, plantándose sin problema.

Por los costados la historia no fue diferente. Waylon Francis le mostró más opciones por la izquierda a Óscar Ramírez por si las necesita en la eliminatoria, mientras que el debutante Allan Miranda no se achicó, primero al jugar por la derecha y luego como central para frenar al rival.

Eso sí, los carrileros no aportaron mucho en ofensiva, sobre todo cuando Costa Rica estaba diezmada y los suramericanos aprovechaban para atacar.

Con ese panorama, el Macho tuvo que mover sus cartas, pasando a jugar con cuatro defensores en el centro y una línea de tres delante de ellos, por lo que se vio afectada la parte ofensiva.

Las pruebas en esa zona no fueron opción para el técnico.

Daniel Colindres, Venegas y Ramírez no se encontraron, pese a que este último tuvo una clara oportunidad en el 17’, pero su brújula estuvo perdida.

Después de ahí, el primer remate directo se gestó hasta el minuto 34 con un disparo de Venegas que rechazó el arquero.

Luego vino la expulsión de Johan y tras el descanso, el estratega intentó buscar el contragolpe con el ingreso de Kenny Cunningham, bajando un poco al Chícharo para crear peligro.

Sin embargo, la nueva tarjeta roja frenó cualquier táctica y Cunningham quedó solo.

Fue el momento cuando los locales mostraron más ímpetu para irse al frente y darle problemas a la Selección Nacional, aunque tuvo ocasión de anotar.

Jordan Smith, al 84’ y con solo siete minutos en el campo, remató desde fuera del área, pero el portero envió el esférico al tiro de esquina. Esa fue la opción más clara de una Sele que sacó enseñanzas de un cotejo amargo.