Tras lograr el boleto olímpico el domingo en Canadá, el triatleta dijo que demostró no estar acabado, como muchos le dijeron

Por: José Luis Rodríguez C. 8 septiembre, 2015
Leonardo Chacón pedalea durante un entrenamiento en Cartago.
Leonardo Chacón pedalea durante un entrenamiento en Cartago.

Ya con el boleto a Río, ¿cuál será el objetivo en olimpiadas?

Me gustaría quedar entre los mejores 15 de la olimpiada, que era el objetivo que tenía para Londres –2012–, espero poder cumplirlo ahora. Sé que estoy a 30 segundos o un minuto de los mejores ocho del mundo; son mis aspiraciones reales, aunque sé que puedo mejorar.

Ante la falta de un patrocinador, usted gastó parte de sus ahorros para competir este domingo en Edmonton (Canadá). ¿Por qué arriesgar tanto?

Cuando se propone una meta se tiene que hacer todo lo posible para lograrla. En octubre del año pasado mucha gente me retiró y fue incrédula, así que era algo personal; la mejor forma de demostrarme que estaba capacitado era lograr lo que hicimos ayer (domingo), es la mejor posición que he tenido en una Super Serie; estoy corriendo lo más rápido en mi vida.

Gracias a Dios, hace tres días el Comité Olímpico se me acercó para ofrecerme ayuda, lo de este viaje lo pagué por adelantado, United me dio el tiquete, el resto va por mi cuenta. Estoy con mi esposa (Jessenia Calderón) en un apartamento porque es más barato; ella hace de entrenadora y apoyo y vino pagándose su viaje, que era el planeado para final de año.

Esa mística que lo hizo creer en su capacidad es la misma que le dio fuerzas para manejar la bicicleta ayer (domingo). ¿Cuándo no sentía las manos por el frío en Edmonton?

Fue especialmente en la última vuelta de ciclismo. Fue frustrante, y los demás iban igual. Había que entrar en conciencia de que debía ser cuidadoso para no provocar una caída, no podía meter los cambios, fue Dios el que me guio para bajarme a correr.

¿Cómo le fue en la carrera?

Fue como correr en otra dimensión. Cuando agarraba bolsitas para tomar agua, no podía calcular bien por el frío y el chorrito caía en los ojos; la percepción del dolor es diferente. No se sentía los pies, solo de los tobillos para arriba, solo pasaba las piernas lo más rápido para ganar a los que pudiera, como en otra dimensión.

¿Ha salido algún nuevo patrocinador para lo que queda del proceso olímpico hacia Río?

Cuando terminé mi relación con el último dije que iba a poner todo en manos de Dios. Hasta ahora tengo marcas y gente que me ayuda, como United Airlines, tiendas Runners, bicicletas Scott, Asics, Oakley, Gatorade, Las Catalinas, que me da una ayuda, y el hotel Grandpas.

¿Le preocupa no tener lo necesario de acá a las olimpiadas?

No, creo que un patrocinador no debe llegar por conversaciones o amistades, sino por tus resultados; si estos son los suficientemente fuertes para traer a una empresa, bienvenida sea, de lo contrario, seguiré hasta donde me den las posibilidades y continuar trabajando en mis tiendas.

Ya con el boleto, ¿cuál es el plan para la final de la Super Serie este sábado en Chicago?

Se llegó a la puntuación, pero si hubo algo positivo es que estoy corriendo más rápido que nunca; ahora quiero seguir entre los 20 mejores del mundo.