Cleveland está obligado a ganar otros tres partidos para ser bicampeón

Por: Steven Oviedo 9 junio
Kyrie Irving (izquierda) celebra con LeBron James la victoria de anoche de los Cleveland Cavaliers ante los Golden State Warriors, en el cuarto juego de la final de la NBA. | AFP
Kyrie Irving (izquierda) celebra con LeBron James la victoria de anoche de los Cleveland Cavaliers ante los Golden State Warriors, en el cuarto juego de la final de la NBA. | AFP

Los Cleveland Cavaliers tuvieron que destrozar la historia en finales de la NBA para poder ganarle un juego a los poderosos Golden State Warriors, este viernes, en el cuarto juego.

LeBron James y compañía se aseguraron un viaje a California, este lunes a las 7 p. m., para estar en el quinto partido de la final, al derrotar a los Warriors 137-116.

El primer cuarto fue un vendaval por parte de los Cavaliers, pues desde el primer minuto impusieron sus condiciones y demostraron que también saben anotar de larga distancia. Ese período terminó con un escandaloso 33-49 a favor de los locales.

Esas 49 unidades son la máxima cantidad en un primer cuarto en las finales de la NBA en 70 años; la marca anterior estaba vigente desde 1967, cuando los Philadelphia 76ers marcaron 43.

Pero la primera etapa no se quedó solo con ese récord, ya que los Cavaliers siguieron con su impresionante ritmo ofensivo durante los primeros 24 minutos del encuentro.

El segundo cuarto apenas lo ganaron James y compañía por dos unidades (35-37), pero dejaron el marcador 68-86 antes de irse al medio tiempo.

Los 86 puntos también son la mayor cantidad que consigue un equipo en una primera mitad de una final de NBA.

Ese primer tiempo fue sensacional par Kyrie Irving, quien marcó 28 puntos, anotó 11 de 14 intentos al aro y cuatro de seis detrás de la línea de tres.

Por el otro lado, los Warriors trataron de mantener el paso arrollador de los Cavaliers con un Kevin Durant, quien colocó 22 puntos en el marcador.

De todo. La segunda etapa del partido estuvo cargada de mucha polémica y roce por parte de los dos equipos.

La gran discusión del encuentro se dio en el tercer cuarto, cuando los árbitros le marcaron una falta técnica de Draymond Green. Parecía que era la segunda, por lo que lo hubiera salido expulsado.

No obstante, los silbateros argumentaron que la primera falta técnica fue cargada en contra del técnico de los Warriors, el mítico Steve Kerr.

Los locales siguieron con el pie metido en el acelerador y a falta de seis minutos y 18 segundos de ese cuarto, superado los 100 puntos.

En ese mismo período se acabó la racha de Stephen Curry desde la línea de tiros libres. Quedó en 34 marcados de manera consecutiva, 22 de ellos en esta serie por el cetro.

Además, LeBron James y Kevin Durant tuvieron un duelo de palabra que estuvo a punto de salirse de control.

El Rey se convirtió en el jugador con más triples dobles (doble dígito en tres diferentes estadísticas) en las finales de la NBA, al llegar a nueve y superar a Magic Johnson (8).

Sin embargo, la estrella del juego fue Kyrie Irving, quien terminó con 40 puntos, siete rebotes y cuatro asistencias.

Esta derrota impide a los Warriors ganar invictos la postemporada. Tenían 15 victorias consecutivas y no entran al selecto grupo de ocho equipos que han podido barrer una final. Además, Golden State no perdían desde el 10 de abril, cuando cayó ante el Utah Jazz.