Por: Eduardo Baldares 23 julio, 2015

Saquémonos el pulgar de la boca. Abramos los ojos. Golpeemos la mesa. Boicoteemos la Copa Robo, digo, Oro. ¿Porqué se juega solo en Estados Unidos, donde el Tío Sam y México son locales perennes? Porque nos vendieron la idea de que solo allá es rentable. ¡Y la compramos!

Claro, suena lógico, pero... ¿Es esto deporte o negocio? ¿Hay formas de hacerla sustentable en otras naciones? ¿Siquiera han pensado cómo? Seguro que no. Y allá vamos todos desde 1991, como borregos al matadero, a jugar de visitantes ante los locales, Estados Unidos y México, siempre en desventaja, con el público y los arbitrajes en contra.

¡No más! ¿Por qué resignarnos a que ellos siempre se salgan con la suya, so pretexto de que solo allá da réditos? Y, ¿si se organizasen Copas Oro binacionales en Centroamérica y el Caribe?

Primero, habría que eliminar esa mediocridad de 12 clasificados. Bien sabemos que Concaca(f) no da para una docena de equipos aceptables. ¡Hoy se clasifican cinco de siete centroamericanos! No más. Ocho son suficientes. ¿Cuáles? Que se efectúe una triangular en el Norte para pelear dos plazas. Aunque en el 90% de las veces clasifiquen México y Estados Unidos, ¡que se lo ganen! Además, eliminatorias en Uncaf y el Caribe para completar los ocho.

Entonces, ¿dónde se jugaría la fase final? Se rotarían Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. Por ejemplo, una cuadrangular en Panamá y otra en Costa Rica (o bien, una en Jamaica y otra en Trinidad y Tobago). Como los países sedes estarían pre-clasificados, la eliminatoria zonal sería por un solo cupo. ¡Adiós, mediocridad! De esta forma, por lo menos en primera fase se llenarían los estadios, porque en las dobles jornadas siempre cerraría el anfitrión. Y se pasaría directo a semifinales. Por supuesto que también se jugaría en Norteamérica, pero cada tres torneos, como debería ser. ¡Mucho más democrático! ¿Verdad que sí?

Cuando se jugaba en toda la región (1963 - 1989), hubo seis campeones: Haití, Honduras, Guatemala, Canadá, México y Costa Rica. En cambio, desde el 91 solo ganan norteamericanos.

No más. Concacaf perdió la "f" de fiable. Que toda aquella federación que calle sea señalada como cómplice. No esperemos que otros tomen la iniciativa. ¡A ver, dirigentes de Costa Rica! ¡Asuman por una vez en la vida las riendas! Peguen el grito al cielo, exijan la remoción de la Comisión de Arbitraje regional y la organización en sedes alternas, ¡sumen adeptos!

Si no les hacen caso, allá los demás y sus conciencias. De nuestra parte, no fundamos más a nuestros titulares clase A en un torneo montado para que siempre ganen los mismos. Démosles vacaciones y mandemos a la sub20 o la sub23 para que se fogueen.