El británico Paul Burgess estuvo unos días en Alajuela y es un guía en el proyecto

Por: Fanny Tayver Marín 10 septiembre, 2016

Alajuelense avanza a paso firme en su objetivo de convertirse, en pocos meses, en el primer equipo de América en contar con una cancha híbrida, que mezcle 90% de césped natural con 10% de pasto sintético.

El cambio del césped artificial por el híbrido se hará entre diciembre y enero, según lo estima Alajuelense.

A finales de julio, una comitiva de la Liga viajó a España para presenciar el proceso de instalación de la nueva cancha híbrida del estadio Santiago Bernabéu, y hace una semana, recibieron una visita de lujo.

Se trata del británico Paul Burgess, quien se define como el groundsman del Real Madrid.

Este ingeniero agrónomo es el jefe del campo del Bernabéu y está a cargo del mantenimiento de todos los terrenos de entrenamiento de los merengues.

Comenzó a trabajar con las canchas del Blackpool de Inglaterra, luego pasó al Arsenal, donde estuvo 12 años.

No obstante, desde el 2009 es ficha del Real Madrid.

“A veces trabajo con la UEFA para las finales de Champions y otros torneos que son cada cuatro años. He ganado bastantes premios por mi trabajo en Inglaterra y en España”.

”Soy la primera persona que compró lámparas de luz y calor para el césped y son necesarias, porque ahora hay muchos estadios cubiertos”, manifestó Burgess a La Nación .

Su paso por Costa Rica fue corto, pero muy productivo, tanto para él como para el equipo rojinegro.

“En España pusimos un sistema híbrido y aquí se va a usar el mismo. Yo vine para enseñarles un poco de lo que sé. Vi los campos de entrenamiento y el estadio, ha sido muy interesante”, expresó el inglés.

El inglés Paul Burgess (tercero a la derecha) colabora con Alajuelense para la preparación e instalación de la cancha híbrida en el Morera Soto. En la foto con Enio Cubillo, de la Liga, Fabio Travaini y Camilo de Beni (izq. a der.), especialistas en este tipo de terrenos.
El inglés Paul Burgess (tercero a la derecha) colabora con Alajuelense para la preparación e instalación de la cancha híbrida en el Morera Soto. En la foto con Enio Cubillo, de la Liga, Fabio Travaini y Camilo de Beni (izq. a der.), especialistas en este tipo de terrenos.

Él está acostumbrado al Bernabéu, con capacidad para 81.000 personas, pero la casa manuda le gustó.

Dice que por su estructura y diseño, en el reducto erizo se siente el calor de la afición.

“El Morera Soto está bien, es bonito. Yo prefiero el césped natural y estoy muy feliz porque se va a cambiar la cancha de la Liga en el futuro, ya que eso es muy positivo. Este es un proyecto interesante”, indicó.

El especialista en gramillas asegura que la cancha híbrida es más fuerte que la natural.

“Es como tener un plan B, porque si el césped no está fuerte, el artificial que está en la base ayuda y lo hace más resistente, hay menos daños en los entrenamientos y en los partidos. Además, si hay una tormenta el campo está fuerte, por lo que es un sistema muy bueno”.

Burgess relató que en Europa hay muchos campos híbridos con sistemas distintos, pero que el concepto es el mismo.

“La cancha híbrida es más estable y provoca que haya menos lesiones para los futbolistas, permite jugar de una manera más uniforme y es lo mejor de los dos mundos. El césped híbrido es el mejor de todos”, destacó.

El especialista dice que, debido a su acercamiento con los rojinegros, está muy contento porque la Liga será pionera en Costa Rica y en toda América en este tipo de proyectos.

“Creo que es muy bueno para el equipo, ojalá que otros clubes en el futuro tomen ese mismo camino”, resaltó.

El contacto. Enio Cubillo, de la Comisión de Infraestructura de la Liga, contó que Paul Burgess trabaja muy bien lo que es la gramilla híbrida y que poco a poco, ha descubierto la manera para hacer ese método más eficiente.

Alajuelense logró contactarlo mediante la empresa que le vende el material artificial.

“Visitamos Milán (Italia) en mayo en la final de la Champions League para ver el sistema, y ahí nos conocimos. Luego hicimos la visita a la instalación del Bernabéu”, dijo Cubillo.

Los rojinegros fueron a la finca de los madridistas, vieron todo el tratamiento que lleva la cancha y la colocación del pasto.

Detalló que el zacate se siembra en semilla sobre el sintético, que es un césped artificial menos denso que el normal, porque tiene un sarán. Al crecer la raíz, lo traspasa y entrelaza la parte sintética con la natural, formándose un césped híbrido.

Los liguistas vieron cómo los merengues tenían cultivado el zacate, estuvieron presentes cuando lo trasladaron en rollos al estadio y vivieron esas 48 horas continuas de trabajo.

“Ahí nació la idea de que Paul viniera a ver todo lo que estamos haciendo, para tener una guía y una buena referencia. Si queremos ser los pioneros de las canchas híbridas en América, queremos tener lo mejor, y lo mejor lo tiene ahora el Real Madrid”, expresó Cubillo.

En Alajuelense saben que si cumplen todas las recomendaciones, la vida útil de esa cancha puede ser de hasta 15 años.