5 febrero
Giovanni Clunie, Rándall Brenes y Rándall Alvarado (de izq. a der.) celebraron eufóricos el gol del empate que logró Chiqui. | MARIO CORDERO
Giovanni Clunie, Rándall Brenes y Rándall Alvarado (de izq. a der.) celebraron eufóricos el gol del empate que logró Chiqui. | MARIO CORDERO

Pérez Zeledón tenía el triunfo en la bolsa, el liderato momentáneo también era suyo, pero el árbitro Jeffrey Solís apareció en el minuto 90+6 para salvar a Cartaginés y regalarle un penal que terminó en gol.

Rándall Brenes no desaprovechó el obsequio. Sabedor de que no existía culpa en él o sus compañeros, cobró sin cargos de consciencia y decretó un 1 a 1 polémico en el Sur.

La algarabía que generó el tanto del mexicano Luis Ángel Landín en el 90’+1, tras una serie de rebotes, terminó convirtiéndose en un enojo generalizado de los presentes.

Solís no solo dio cinco minutos más de reposición de los tres que había señalado, sino que decretó la pena máxima luego de que un remate de Sergio Córdoba se estrellara claramente en el rostro de Lucas Meza: solo el central vio que el esférico le dio en la mano.

Un giro inesperado para un compromiso que no tenía la más mínima controversia y que hasta ese momento era tranquilo para Solís.

Generaleños y brumosos dieron un primer acto nefasto para el espectáculo. Ambos equipos se preocuparon más por marcar, presionar y jugar largo, antes que armar una buena transición, llevar vértigo por los costados o generar alguna jugada de combinación en ofensiva.

Incluso, los primeros 45 minutos se cerraron sin un solo remate directo y únicamente los dueños de casa registraron un ensayo hasta el minuto 35, pero se fue totalmente desviado del arco de los centenarios.

La buena cantidad de público que se hizo presente al estadio Municipal tuvo que esforzarse para no perder la paciencia ni caer en el aburrimiento.

En la segunda parte Pérez al menos lo intentó más, buscó el arco con más empuje que elaboración y tuvo dos muy claras en los pies de Landín.

A diferencia de Cartaginés, que prefirió cerrar filas, aguantar y apenas en el 82’ tuvo su primer disparo directo.

Al final poco terminó importando el desempeño de ambos clubes, ya que Jeffrey Solís se convirtió en el protagonista y puso los reflectores sobre él y su mala decisión.