Por: Johan Umaña V. 22 febrero, 2015

Aunque Saprissa y Alajuelense cambiaron muy poco la columna vertebral de sus equipos respecto al año pasado, en el fondo se viven transformaciones distintas.

Óscar Ramírez está en un proceso de rejuvenecer a la Liga. Amplió cuantiosamente la planilla hasta llegar al extenso número de 36 jugadores inscritos para el Verano y lo hizo con la inclusión de muchos jugadores jóvenes provenientes del Alajuela Júnior.

Mientras que la S hace rato había pasado por ese recambio generacional y entre sus refuerzos buscó incluir extranjeros de experiencia, sobre todo para la defensa –como los zurdos Andrés Imperiale y Sebastián Diana– a fin de acabar de dar respaldo a sus figuras que siguen despuntando.

El conjunto manudo le ha dado minutos a sus canteranos en medio de la rotación que Machillo ha implantado para mantener la frescura de los titulares y buscar alternativas entre los suplentes de cara a los juegos de la Liga de Campeones de la Concacaf.

En Tibás, han sido mínimos los cambios. En parte, porque tiene la solidez de ser el vigente campeón. Pero principalmente porque de los 26 jugadores con los que cuenta el técnico Jeaustin Campos dos se lesionaron severamente (Heiner Mora y Juan Bustos Golobio) y dos aún no debutan debido a sus dolencias (Mynor Escoe y Hansell Arauz).

Por eso, Alajuelense es el equipo que más futbolistas ha utilizado en el torneo, con 29 nombres en sus nueve partidos.

Mientras que Saprissa empata como el segundo conjunto en el que menos nombres han desfilado, con 19 en siete juegos.

Según Unafut, la Liga es uno de los equipos que más futbolizats jóvenes (nacidos en 1995 o después) ha puesto a jugar en el Torneo: tres para un 10% de los jugadores que ha utilizado. Belén ha utilizado cinco y Carmelita y Santos también tres.

Esos tres jugadores jóvenes de la Liga debutaron en Primera División durante este torneo: Harry Rojas, Kenneth Cerdas y Juan Pablo Vargas, por orden de minutos acumulados en el certamen.

Mientras que el Monstruo aún no alinea jugadores menores.

La muestra más clara de la diferencia del momento que atraviesan los procesos de morados y manudos son Deyver Vega y Rónald Matarrita, jugadores de condiciones similares.

Vega, de 22 años, se ganó la titularidad el torneo pasado y venía dando de hablar desde su debut, en 2012. Matarrita, de 20 años, hasta ahora es que se puede considerar como titular.