Manuel Rosas, Carlos Chavarría y Luis Galeano marcaron para los pinoleros

Por: Daniel Jiménez 4 septiembre, 2015

Las lágrimas del preparador físico Javier Londoño lo decían todo. La Selección de Nicaragua hizo historia al vencer anoche 2-3 a Jamaica, en Kingston, en la ida de la tercera fase de la eliminatoria de la Concacaf hacia el Mundial Rusia 2018.

El llanto y el canto fue la mejor manera de fundirse en un solo grupo y expresar el slogan de la selección tras la victoria: “Soy puro pinolero, nicaragüense por gracia de Dios”.

Tanta euforia no es para menos, pues los dirigidos por el técnico tico Henry Duarte derribaron barreras y están a punto de destrozar el grupo de la muerte de la cuadrangular, en la que está sembrada Costa Rica.

Todo ese codicioso botín lo conquistaron unos jugadores que se entregaron a más no poder por sus colores, pero con táctica y buen fútbol.

La fórmula de Duarte fue elaborar un bloque bien ordenado en la zaga, casi perfecto; una media cancha con oficio defensivo y tener un hombre desequilibrante en punta, como lo es Carlos Chavarría, el mismo que en un fogueo dejó rezagado a medio Saprissa.

A los visitantes les ayudó jugar con el “ojo de tigre”, sin presión ni complejos, como si enfrente no tuvieran a una selección que había quedado subcampena de la Concacaf y se había fogueado en Copa América.

Los dirigidos por Duarte entraron rápido en el partido, al sorprender apenas a los cinco minutos con un penal bien ejecutado de Manuel Rosas, luego de una clara mano en el área.

La directriz del estratega fue clara: buscar el contraataque.

Por esa fórmula lograron silenciar el estadio Independence Park tres minutos después del primer tanto, con un fuerte remate de Chavarría, fuera del área.

En ese instante los jamaiquinos buscaron el descuento con llegadas por los costados y centros, pero fue justo ahí cuando emergió la figura del guardameta Justo Llorente.

Empezando el segundo tiempo (al 48’), llegó el balde de agua fría para los Reggae Boyz, los favoritos de la serie. Luis Galeano puso el momentáneo 0-3.

Sin piernas. Al timonel alemán de Jamaica, Winfried Schäfer, se le veía molesto por lo que adelantó líneas, arrinconó al rival y así llegó el descuento de Darren Mattocks, al 70’.

El estado físico empezó a jugar en contra de los nicaragüenses, quienes se metieron en problemas ocho minutos después con la anotación de Adrián Mariappa.

Los caribeños marcaron luego de un entrevero en el área tras un tiro de esquina, que no pudo despejar Luis Copete, exjugador de AS Puma Generaleña.

Conforme avanzaba el reloj, la tensión ahogaba la zaga nica, que al final le ayudó a Duarte para meter a los Reggae Boyz en el congelador y labrar el triunfo más significativo en la historia del balompié de Nicaragua.

Con este resultado, Costa Rica y Panamá ponen también en la mira a Nicaragua, que podría ser rival en la cuadrangular. El otro inquilino parece ser Haití, que ayer ganó 1-3 a Granada.