Los albicelestes no olvidan la humillación que les propinó Bolivia camino a Sudáfrica

Por: German Matamoros S. 25 marzo, 2013

Dos claros objetivos tiene la selección de Argentina para mañana, cuando visite a Bolivia, en partido válido por la duodécima jornada de las eliminatorias de Sudamérica.

El primero y el más importante: dejar encarrilado su pasaporte a la Copa del Mundo Brasil 2014, cuando faltan cinco compromisos para terminar el Premundial.

Para lograrlo, será necesario una victoria en el estadio Hernando Siles, de La Paz, lo que le permitiría sacar una distancia, como mínimo, de 13 puntos respecto del quinto lugar, con 15 por disputar.

La segunda meta de los albicelestes es vengar la humillación que los bolivianos le propinaron en la eliminatoria anterior.

En aquella ocasión, los del altiplano ganaron 6-1 a una selección que estaba bajo el mando de Diego Armando Maradona y en la cancha tenía a Lionel Messi.

Si bien ese resultado poco alteró la tabla de posiciones final, pues Argentina logró el pasaje a Sudáfrica y Bolivia quedó de penúltimo, la herida al orgullo che fue profunda.

“Todos sabemos lo que pasó la última vez (en Bolivia), fue un golpe muy duro para todos los que estuvimos, y por eso queremos cambiar la imagen que dejamos”, declaró Messi a la prensa local.

Pero por si alguna duda queda acerca de la piedra en el zapato que representan los verdiblancos para los argentinos, vale recordar los últimos dos precedentes.

En el partido de inauguración de la Copa América 2011, que se celebró en casa de los albicelestes, un empate a un tanto fue el comienzo de un desastroso torneo por parte de los locales.

Mismo resultado con que se saldó el encuentro de ida de la presente eliminatoria, que puso en duda el derrotero que seguía la selección de Alejandro Sabella.

Pese al historial, el mismo capitán de Bolivia, Rónald Raldes, quien además milita en el Colón de Santa Fe de Argentina, entiende que para mañana el desenlace podría ser muy diferente.

“Mañana será distinto sin dudas. Somos conscientes de eso y nos preparamos con mucha más concentración de lo que fue ese día (de la goleada 6-1)”, aseveró Raldes.

Más cerca. Otra selección que tiene el boleto a tiro es Colombia, que busca su regreso a la máxima cita del balompié del orbe tras 16 años.

De la mano de Radamel Falcao, Teófilo Gutiérrez y Juan Camilo Zúñiga, se ha convertido en un conjunto difícil de vulnerar, especialmente en condición de local.

Esta vez, les toca viajar a Venezuela, para enfrentar a un equipo que inició la eliminatoria con esperanza de hacer historia, y ahora, suma una seguidilla de malos resultados que lo tienen de quinto.

Sin embargo, el embudo que hay entre la cuarta y la última posición, donde solo hay cinco puntos de diferencia, hacen que ninguna representación pierda la fe de estar en tierras brasileñas en junio de 2014.

Uruguay y Chile se enfrentarán mañana en el Estadio Nacional de Santiago: quien gane reavivará sus credenciales de favorito para ir al Mundial, luego de cosechar una serie de empates y derrotas.

Ambos países clasificaron a Sudáfrica 2010 y devolvieron los sueños de grandeza a sus aficionados, en especial los charrúas, quienes además campeonizaron en el área.

La jornada se completa con el partido entre Ecuador y Paraguay, que se disputará en Quito.

Mientras los locales tienen un mejor margen de maniobra, los guaraníes tendrán que sacar petróleo de una de sus últimas oportunidades de salvar el boleto al Mundial, pues de momento son colistas con apenas ocho puntos.