18 septiembre, 2014

Prácticamente en todas las librerías del país se pueden encontrar docenas de libros de autoayuda con títulos como Construye tu sueño , Por favor, sé feliz o Abre la puerta de tu libertad interior , los cuales atraen al público por su lectura sencilla y mensajes positivos. Sin embargo, en general este tipo de publicaciones presentan algunas limitaciones que llevan a que su efectividad sea cuestionable, por lo que es necesario estar alerta.

La primera limitación es que muchos de estos textos han llevado a que se perpetúen y se difundan diversos mitos, que se hacen pasar como hechos comprobados por la ciencia. Probablemente el más popular de todos es que solo usamos un diez por ciento de nuestra capacidad cerebral. Muchos autores están interesados en que esta falsedad se mantenga debido a que de esa forma pueden justificar toda clase de productos y servicios destinados a “activar ese potencial oculto”. Otra limitante es que parten del supuesto de que las personas pueden cambiar sus esquemas de pensamiento únicamente por medio de la lectura de mensajes motivacionales y optimistas. En realidad, para cambiar los pensamientos disfuncionales que afectan a las personas se requiere de un proceso de restructuración cognitiva en el que la persona, con ayuda de un profesional, va identificando progresivamente estos pensamientos y por medio del dialogo socrático y las contestación de evidencias poco a poco va cambiando su forma de pensar.

Además es cuestionable si la forma de pensamiento que pregonan estos textos es funcional, pues más bien pareciera que se intentara fomentar algunas de las distorsiones cognitivas descritas por Ellis y Beck. Sobre todo la falacia de control, pues muchos de estos textos llegan al extremo de afirmar que las desgracias que ocurren en nuestra vida, incluidas enfermedades graves, se deben a que tenemos una “mentalidad negativa”.

Finalmente, hay que agregar que antes de decidirse por comprar un texto que afirma aportar soluciones sobre problemas psicológicos, es altamente recomendable investigar un poco sobre los antecedentes del autor. La mayoría de estas personas suelen dedicar el prefacio de la obra a describir su “proceso de iluminación”, pero raramente revelan que tengan estudios formales sobre la materia, o que se apeguen a las normas de la entidad que regula el ejercicio de la profesión psicológica en su país.

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