Opinión

Ejes vitales

Actualizado el 11 de mayo de 2017 a las 10:00 pm

Opinión

Ejes vitales

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Entre las muchas expectativas que genera la elección de Emmanuel Macron en Francia, está que puedan forjarse, en un caso, y reforzarse, en otro, dos “ejes” internacionales vitales. Uno se centra en los valores y la inspiración; el otro, en la economía y la geopolítica. Los grandes acompañantes en ambos ejercicios de geometría conceptual y pragmática serán, respectivamente, Justin Trudeau en Canadá y Ángela Merkel en Alemania.

De cara a los riesgos de Trump, las amenazas de Putin, los desafíos del brexit y los fantasmas del proteccionismo, el hipernacionalismo, la xenofobia, la exclusión y el terrorismo, su conformación y vigor son esenciales.

Macron, de 39 años, y Trudeau, de 45, encarnan un salto hacia la renovación política que no solo es generacional, sino también doctrinario, programático y hasta sensorial. Sus convicciones se enraízan en el liberalismo, la democracia, la justicia, la tolerancia y la solidaridad. Desde allí impulsan la apertura, la globalización inteligente, la superación de moldes ideológicos carcomidos y la transformación de políticas, programas e instituciones agotados. También abrazan el proyecto europeo, el primero como líder de un país clave; el segundo, como interlocutor convencido de su trascendencia.

Sin complejos saben que, desde sus identidades nacionales, son ciudadanos del mundo. Su ejemplo, proyectado desde dos grandes naciones, podrá hacer que, parafraseando a Emerson, más personas, en todas partes, “aten su carro” a la esperanza constructiva, no a los jinetes apocalípticos del populismo autoritario.

Pero además de referente político, a partir del domingo, Macron será presidente de un Estado indispensable de la Unión Europea, su segunda economía y una potencia nuclear media, con capacidad (y disposición) para proyectar su fuerza convencional. Él y Merkel podrán relanzar el eje francoalemán, gran centro de gravedad europeo, contraponerse a los extremismos, generar nuevas visiones y gestar opciones ante posibles agresiones de Putin o desvíos geopolíticos de Trump. Ambos ejes son complementarios y se refuerzan mutuamente, por sus profundas raíces democráticas y porque en el mundo de la política, sobre todo la global, ideales y realidades, aspiraciones y capacidades también son binomios vitales.

(*) Eduardo Ulibarri es periodista, profesor universitario y diplomático. Consultor en análisis sociopolítico y estrategias de comunicación. Exembajador de Costa Rica ante las Naciones Unidas (2010-2014).

  • Comparta este artículo
Opinión

Ejes vitales

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Eduardo Ulibarri

radarcostarica@gmail.com

Eduardo Ulibarri es periodista, profesor universitario y diplomático. Consultor en análisis sociopolítico y estrategias de comunicación. Exembajador de Costa Rica ante las Naciones Unidas (2010-2014).

Ver comentarios
Regresar a la nota