19 junio, 2015

Vías en mal estado

Vecinos de Goicoechea lidian con huecos

Le hemos pedido a la Municipalidad de Goicoechea, en reiteradas ocasiones, que arregle los huecos que abundan en el cantón, pero se mantiene el mal estado de las calles. Desde hace casi un año sufrimos este calvario, nadie nos escucha y la alcaldesa no ha logrado solucionar el grave problema.

El 5 de noviembre del 2014 presenté personalmente y por escrito mi queja ante el despacho de la alcaldesa, porque desde julio de ese año las carreteras estaban en mal estado, y cada día nos vemos expuestos a un gran peligro. Las calles hoy están peor, con huecos que son zanjas, y la Municipalidad no ha hecho nada al respecto.

Sara Tristán Sánchez

Guadalupe de Goicoechea

Avería de dos meses

Llevo dos meses intentando resolver una avería en el servicio de Internet, pero es difícil que la empresa Tigo lo haga.

He llamando muchas veces e interpuse quejas en el centro de servicio al cliente, pero nadie actúa. Anteriormente, recibía una respuesta rápida, ágil y eficiente, pero la atención ha decaído a tal punto que es frustrante solicitar ayuda. Para colmo, no puedo cambiar de proveedor porque el condominio donde vivo tiene convenio con ellos.

¿Qué más debo hacer si mis llamadas, reportes, reclamos y solicitudes ya se tramitaron por todos los medios posibles?

Catarina Chaves Alfaro

Tibás

Cliente atendido

En línea con nuestros valores y con total transparencia, agradecemos a don Gustavo Sánchez ( Cartas 10/6/2015) por aclararnos la situación ocurrida en su cuenta bancaria. Por tal razón nos comunicamos con él para explicarle los términos y condiciones que rigen el uso de estas. Les recordamos a nuestros clientes que tenemos a su disposición la oficina de apoyo al cliente, la cual pueden contactar al número 800-HABLEMOS (800-42253667).

Alejandro Rubinstein

BAC Credomatic

Incidente en ascensor

El 15 de junio fui con mi hijo, quien tiene espina bífida y necesita una silla de ruedas para movilizarse, a la sala 1 de Cinépolis en Paseo Metrópoli. Un oficial de seguridad nos ofreció amablemente el ascensor para llegar a la sala de cine.

Al finalizar la película, nuevamente nos ofrecieron el ascensor, donde mi hijo bajó con el guarda. Al llegar por él, noté que no abría la puerta, y por más de 30 minutos mi hijo no pudo salir, a pesar del esfuerzo de los funcionarios de la empresa por sacarlo. Mi hijo padece de taquicardia, y estábamos preocupados pues incluso se apagó la luz del elevador.

Al final nos ofrecieron una disculpa, pero mi hijo quedó traumatizado de volver al cine o subir a un ascensor, que por su discapacidad será necesario usar en la mayoría de los casos.

Mauricio Lizano Calvo

Cartago

Conductora descortés

El 15 de junio, al salir en automóvil de mi casa en Lindora, Santa Ana, a las 8 a. m., hice el alto para girar a la derecha. Al arrancar, la conductora de un Toyota Land Cruiser plateado, con placa diplomática de la Embajada de EE. UU. y que estaba al final de la fila de autos, los rebasó a todos por la izquierda a gran velocidad, giró a la derecha y se introdujo en mi carril. Para evitar una colisión, tuve que frenar violentamente.

Un poco más adelante, logré alcanzar el vehículo, y le expresé mi indignación a la conductora, quien me respondió con un gesto vulgar. Además de infringir la ley de tránsito y de casi causar un accidente, la funcionaria mostró irrespeto hacia nuestro país.

Jorge Richmond Fletis

Santa Ana

Faltan especialistas

El 12% de los pacientes faltamos a las citas. Por lo general, el tiempo de espera es tanto que terminamos por acudir a servicios privados; de lo contrario, podríamos morir en el camino. En mi caso, en busca de un endocrinólogo que no tiene el Ebáis de mi localidad ni la clínica Marcial Fallas, pasé cuatro meses entre exámenes de sangre y yendo a una médico general.

La cita debía trasladarse al Hospital San Juan de Dios, y la química de la sangre no espera. Se necesitan especialistas en las clínicas.

Mario Valverde Montoya

Desamparados

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