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Razón de la locura

Crítica de cine: ‘Locas de alegría’

Actualizado el 20 de agosto de 2017 a las 01:45 pm

Dos mujeres escapan de un albergue psiquiátrico y, al hacerlo, descubren valores que le dan sentido a la vida.

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Crítica de cine: ‘Locas de alegría’

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Casi siempre el tema de los trastornos mentales o de la locura es llevado al cine con cuidado. Es de tal arte para no errar sobre el humano sentido común que exige un asunto difícil. Incluso, así se hace cuando dicho contenido es llevado a la comedia.

Eso lo hace ahora el filme italiano Locas de alegría (2016), dirigido con bastante sensatez, pero con irregularidades narrativas, por Paolo Virzì. El tema no es fácil, pero esta comedia mantiene inteligente dignidad con el tratamiento, gracias a un ingrediente útil: el amor en la amistad humana. Esa arista del relato le da fuerza a la película, pero igual la debilita cuando se diluye entre otras secuencias ni tan necesarias ni tan importantes.

Lo que no se le puede negar es la noción humanista que hay en la historia de dos mujeres con perturbaciones mentales, quienes un día huyen de una institución psiquiátrica. Solas ante el mundo, ante una civilización cada vez más deshumanizada y ante las condiciones socio-degradantes que, precisamente, les han provocado sus angustias y depresiones, estas dos mujeres solo se tienen una a la otra.

Como espectador, uno no puede menos que adherirse a sus deseos de encontrar una especie de tierra prometida de donde, vaya desgracia, son otros humanos quienes las han expulsado (por intereses espurios).

¿Cuál es la alegría en la locura?, pregunta que amalgama una buena comedia. (ROMALY PARA LN.)

En el proceso de estas dos mujeres, en sus viajes a alguna parte, tan distintos como compatibles, ellas son capaces de encontrar el amor, la confianza, la comprensión, la alegría, la solidaridad y también el dolor formativo, y lo logran casi sin comprenderlo.

Es por aquí donde la película encuentra sus mejores secuencias. También es por aquí donde el filme nos llega a nuestros sentimientos y nos convierte en cómplices de Beatrice y Donatella, que así se llaman nuestras "locas" (como se dicen entre ellas).

Siempre hay una razón en la locura, dijo alguien conocido como Friedrich Nietzsche, y el filme baraja ese concepto con momentos muy altos de emotividad, aunque en otros flaquea. Esto hace que el ritmo narrativo de esta comedia sea irregular.

De pronto, el filme se torna más intenso con un concepto importante: la locura es quijotesca rebeldía y búsqueda de justicia. La chifladura no es más que un concepto opuesto al de cordura y cada cual tiene su lógica propia. Dentro de ese marco, el mundo de los cuerdos o "juiciosos con poder" puede regirse y se rige con menos amor y con más mezquindad.

Aquí se pone mejor la película, no solo por lo que dice, sino también por su envoltura visual para decirlo: las noches prostibularias, las marcas del machismo, la incapacidad burocrática y el abandono familiar, todo ello con expresiva dirección de arte.

Sin duda, se deben elogiar las sensibles actuaciones de Valeria Bruni Tedeschi y de Micaella Ramazzotti. Hay quienes gustan de cotejar esta película con el filme Thelma y Louise (1991, de Ridley Scott).Quienes así comparan no notan que esa es una debilidad de Locas de alegría: la propia insistencia del director Paolo Virzì por recordarnos pasajes de Thelma y Louise. En todo caso, les recomiendo ver este filme italiano con sensibilidad en la mirada.

Ficha técnica:

TÍTULO ORIGINAL:La pazza gioia.

PAÍS: Italia 2016.

GÉNERO: Comedia.

DIRECCIÓN: Paolo Virzì.

ELENCO: Valeria Bruni Tedeschi, Micaella Ramazzotti.

DURACIÓN: 116 minutos.

CINES: Magaly, Nova.

CALIFICACIÓN: Tres estrellas de cinco posibles.

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William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

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