Por: Vanessa Loaiza N. 7 noviembre, 2012

La Policía de Tránsito solo tiene 30 alcohosensores calibrados para multar a choferes borrachos, según los parámetros de la nueva ley de carreteras.

La información fue confirmada ayer por el ministro de Obras Públicas y Transportes, Pedro Castro.

Según el jerarca, esa es una de las deficiencias en la implementación de la nueva ley de tránsito que no debieron ocurrir, y por las que ya se abrió una investigación administrativa.

Los datos de la Policía de Tránsito indican que en el país hay 300 alcohosensores, pero no se calibraron a tiempo para que pudieran funcionar con los nuevos parámetros de la ley de tránsito. Hasta ayer, solo 30, propiedad del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi), estaban listos.

Pedro Castro dijo que los demás no se calibraron oportunamente pues faltó que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) presentara un plan ante el Cosevi para financiar ese trabajo.

Agregó que ya están trabajando en una contratación para ajustar los parámetros de los demás aparatos, pero no pudo precisar cuándo estarán listos.

El problema es que la ley de tránsito no tiene ningún transitorio para poder suspender la aplicación de los artículos que sancionan a los choferes borrachos.

“En retrospectiva, nos habría ayudado un transitorio, nos habría dado el espacio (para ajustar los equipos), pero sí, es una debilidad que tenemos en este momento, no se puede ocultar”, dijo Castro.

La cantidad de alcohol en aliento permitida varía según el tipo de chofer: novatos y profesionales.

Etiquetado como: