Un menor enfermo que va a clases puede complicar su salud y propagar el virus

Por: Patricia Recio 27 agosto, 2014

Enviar a la escuela a un niño enfermo de gripe o cualquier otro virus respiratorio puede ser tan perjudicial para él como para todos sus compañeros de clase.

Esta es la advertencia que realizaron autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) a los padres de familia ante la llegada de los meses de mayor incidencia de estas enfermedades (agosto a noviembre. Entre los menores, la principal afección es el virus sincitial respiratorio.

En febrero, la doctora Sandra Hernández atendía a pacientes con males respiratorios en la Clínica Marcial Fallas de Desamparados. Los meses de mayor incidencia de estos males van de agosto a noviembre. | ALBERT MARÍN/ARCHIVO.
En febrero, la doctora Sandra Hernández atendía a pacientes con males respiratorios en la Clínica Marcial Fallas de Desamparados. Los meses de mayor incidencia de estos males van de agosto a noviembre. | ALBERT MARÍN/ARCHIVO.

Orlando Urroz, director médico del Hospital Nacional de Niños (HNN), recordó que los progenitores tienen la responsabilidad de mantener a los hijos en casa.

“Si el chiquito está enfermo, no lo lleven a clases, porque eso implicaría alborotar el escenario en algo que puede hacerse difícil de manejar. Si hay síntomas, mantenerlo en la casa. Así también se evita que se complique”, recomendó.

Según Urroz, se buscan alternativas para apoyar a las familias – especialmente madres– que dependen de los servicios estatales de guarderías o comedores debido a sus condiciones socioeconómicas.

La supervisora de Enfermería de la Región Central Sur de la Caja, Alejandra Trejos, señaló que han capacitado a los maestros para que aprendan los pasos básicos para identificar síntomas.

En el 2013, el HNN enfrentó la mayor epidemia de virus respiratorios en su historia, con 479 niños en condición grave. Además, hubo 14 muertes asociadas a males cardíacos o enfermedades congénitas.

Campaña. La información fue suministrada este martes como parte de una campaña de sensibilización que inició la CCSS y enfocada en la Región Central Sur, donde viven más de dos millones de personas.

El director de la Caja para esa zona, Armando Villalobos, explicó que el plan consiste en reforzar las prácticas de higiene, como el lavado de manos y la técnica adecuada del estornudo.

Aseguró que este tipo de acciones ayudaron a reducir hasta en un 30% la incidencia de virus durante la epidemia de la gripe AH1N1.

Los grupos más susceptibles a estos males son los menores de un año y los adultos mayores.

En el 2013, la CCSS registró 464.803 consultas por infecciones en vías respiratorias superiores.