Por: Ronny Rojas 22 abril, 2014

Saimi Reyes utilizó la red ZunZuneo en Cuba pues se sintió atraída por la novedad del servicio y el precio. Se registró con su apodo: Saimita. | AP
Saimi Reyes utilizó la red ZunZuneo en Cuba pues se sintió atraída por la novedad del servicio y el precio. Se registró con su apodo: Saimita. | AP

El 29 de junio del 2009, la empresa Crea de Costa Rica S. A. hizo una donación en especie al desarrollador nicaragüense Mario Berheim Echeverría, para que diseñara una red social que entregara 50.000 mensajes de texto con el fin de “proveer un mejor flujo de información a los cubanos”.

Crea de Costa Rica S. A. es la filial aquí de la consultora Creative Associates Inc., con sede en Washington D. C., subcontratada por la agencia de cooperación de Estados Unidos (USAID) para ejecutar dicho plan.

Berheim trabajaría desde su oficina en Nicaragua y viajaría a San José en forma esporádica.

En abril de ese año, por primera vez la Embajada de Estados Unidos mencionó de manera oficial al Gobierno el inicio de un programa en San José para “fortalecer la comunicación y el intercambio” entre los cubanos y las organizaciones civiles de Latinoamérica.

Pero nada dijo sobre una red social llamada ZunZuneo.

El equipo comenzó a trabajar en una casa en Sabana Oeste, San José, cerca del Estadio Nacional.

En octubre del 2009, la apoderada de Crea Costa Rica, Noy Villalobos Echeverría, acudió a una firma de abogados para tramitar la patente de operación ante la Municipalidad de San José y el permiso sanitario en el Ministerio de Salud, consta en el protocolo del abogado Pablo Duncan.

Villalobos es la hermana mayor de Mario Berheim. Ella fue quien le propuso el proyecto.

“Esto es muy confidencial, por supuesto. Pero, ¿qué harías si tuvieras todos los números de teléfonos celulares de un país en particular? ¿Podrías enviar mensajes de texto masivos sin que el Gobierno se enterase?”, preguntó Villalobos a su hermano en un correo electrónico que apareció en los documentos que obtuvo la agencia AP.

Villalobos es una de los dos estadounidenses a quienes la Cancillería negó inmunidad y privilegios diplomáticos, al considerar que el programa de Cuba podría traerle problemas al país.

Crea también contrató a varios costarricenses, entre ellos Iván Monge Sequeira, el gerente financiero del proyecto, y Paula Cambronero López, una relacionista pública que en ese momento realizaba la práctica profesional para graduarse en la Universidad de Costa Rica.

Entre otras labores, Cambronero elaboró y analizó una base de datos con la información personal de los suscriptores cubanos de ZunZuneo, señalan documentos que tiene este medio. Ambos declinaron hablar del programa con La Nación .

Documentos en poder de este diario muestran que entre el 11 y el 12 de enero del 2010, el equipo se reunió en San José para informar de los avances de ZunZuneo a Sinclair Cornell, asesor de prensa de la Oficina de Iniciativas para la Transición (OTI), de USAID.

Registros de Migración confirman que todos los participantes, incluido Cornell, estuvieron en Costa Rica durante esos días.

La Nación envió varias consultas a Creative Associates Inc. y a USAID, pero no contestaron. El plan operó al menos año y medio en el país. Joe McSpedon, el funcionario de USAID a cargo, dejó Costa Rica en el 2011.