Por: Esteban Oviedo, Álvaro Murillo 23 abril, 2015
El ministro de Vivienda, Rosendo Pujol, se presentó ante los diputados para asegurar que no hay subejecución en los recursos del ministerio.
El ministro de Vivienda, Rosendo Pujol, se presentó ante los diputados para asegurar que no hay subejecución en los recursos del ministerio.

El presidente, Luis Guillermo Solís, suspendió hoy un acto en el que participaría el ministro de Vivienda, Rosendo Pujol, debido a que diputados de siete partidos exigieron la destitución del jerarca y la actividad ya no era "controlable".

Solís tenía previsto firmar a las 2 p. m., en Cartago, la Ley del Bono de Vivienda Familiar en Primera y Segunda Edificación. El Ministerio de Vivienda confirmó que Pujol estaba convocado al evento.

Sin embargo, a las 9:30 a. m., Casa Presidencial anunció que la actividad sería reprogramada a causa del "reciente cuestionamiento de un grupo de legisladores" contra el jerarca.

Según Zapote, el hecho planteó un "escenario de imprevisibilidad que torna inviable el acto", pero el presidente Solís fue más explícito: "No se puede arriesgar la dignidad de la Presidencia yendo a un acto que no está bajo el control de las señoras y señores diputados que inicialmente lo convocaron".

El miércoles, legisladores de Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), Restauración Nacional, Renovación Costarricense, Alianza Demócrata Cristiana, Accesibilidad Sin Exclusión (PASE) y Movimiento Libertario pidieron la renuncia de Pujol.

Juan Marín, del PLN, alegó que, según la Asociación Cámara de Vivienda de Interés Social (Acavis), no hay proyectos nuevos, lo que ha obligado a las empresas a recortar sus planillas. Los parlamentarios califican la labor de Pujol como "omisa, indiferente, lenta y despreocupada". Sostienen que, durante el primer año de este Gobierno, solo se inició un proyecto de 32 casas.

El ministro, por su Parte, respondió que la solicitud de los diputados fue un irrespeto para el presidente Solís y que su labor contradice los argumentos expuestos.

"Las afirmaciones que hacen los diputados son muy sospechosas. Hay presión de un grupo que mueve a otros a decir cosas que no son ciertas (...). Se han entregado más de 8.000 bonos de vivienda a familias en pobreza", declaró.

Pujol añadió que ayer habló con el presidente Solís y que este lo apoyó. "Aquí hay un equipo que trabaja por hacer un cambio de corazón. Heredamos un sistema de vivienda complejo, pero, lejos de buscar culpables, quiero trabajar", dijo.

Sobre la continuidad de Pujol, el mandatario no se atrevió a garantizarla. ""Todos los ministros están en evaluación. No hay nadie exento y ya veremos cuáles son invitados a mantenerse y cuáles no. Corresponde tomar nota de la sugerencia de los diputados, que entiendo como parte natural del control político que ejercen".