Presidente electo promete trabajar con el pueblo, pero sin populismos

Por: Álvaro Murillo 7 abril, 2014

La misma plaza de fútbol donde Luis Guillermo Solís jugaba de niño, en barrio Roosevelt de San Pedro de Montes de Oca, sirvió ayer de cancha para la celebración de su victoria electoral y de su primer discurso como presidente electo.

Tras conocer que superó el millón de votos que se propuso como meta deliberadamente optimista, el candidato del Partido Acción Ciudadana (PAC) prometió gobernar con un estilo de política que supere los partidos políticos y que llegue directo a la ciudadanía.

“Hasta aquí la política tradicional”, pronunció Solís en un discurso improvisado de 25 minutos ante varios miles de seguidores que ondeaban la bandera rojiamarilla del PAC, fundado hace 13 años.

Es la misma bandera que Solís pidió guardar de ahora en adelante para hacer un Gobierno con ayuda de distintas ideologías y procedencias partidarias.

“Proclamo, como presidente electo, el inicio de una era de acción ciudadana”, dijo Solís desde la pasarela de una tarima en la que estaban su familia y los vicepresidentes electos Ana Helena Chacón y Helio Fallas. También lo acompañaban arriba Alberto Cañas, símbolo del PAC, y otros diputados actuales y electos. El excandidato y futuro legislador Ottón Solís, en cambio, no estaba en la tarima principal.

La multitud aplaudió cuando Solís aseguró que su gobierno no podrá mejorar al país en solitario y que necesitará de la gente para cotejar las ideas y poner en práctica los proyectos.

“No lo digo con estridencia ni afán populista. La democracia representativa (tradicional) no es suficiente para colmar lo que el pueblo demanda”, sentenció Solís.

El millón. Con menos euforia que cuando pronunció el discurso del 2 de febrero, el futuro mandatario improvisó este mensaje contento por haber superado el millón de votos que se propuso después de que su rival, Johnny Araya, anunció que se retiraba de la campaña, hace ya un mes.

“Es magnífico”, clamó anoche en sus primeras palabras a la prensa, luego de conocer que obtuvo un triunfo de 78%. Ya después, sobre la tarima, redondeó la idea y les habló no solo a sus seguidores, sino a la ciudadanía: “Esta es la suma y el patrimonio de todas y todos (...). Convoco a la unidad nacional”.

El próximo mandatario no mencionó en su discurso a Araya ni a su Partido Liberación Nacional ni a ninguna otra agrupación en concreto. Sin embargo, sí conversó con su rival verdiblanco antes de las 9 p. m. por teléfono, mientras estuvo reunido durante casi una hora en la sede del PAC en barrio La Granja de Montes de Oca.

El llamado a la unidad del presidente electo coincide con los planes de sus diputados electos, quienes conformarán una bancada más pequeña que la del PLN a partir del 1.° de mayo, con solo 13 curules, cinco menos que los verdiblancos.

La jefa de la futura fracción rojiamarilla, Emilia Molina, comentó que el resultado de la jornada de ayer, por encima del millón de votos, le ayuda a su partido a negociar con más apoyo popular frente a otras agrupaciones.

Entre otros puntos de su discurso, Solís destacó la promesa de combatir la corrupción, de fortalecer las políticas que garanticen los derechos humanos y de manejar una relación sana entre el bien común y el bien privado. También recibió hurras cuando se comprometió con la defensa de animales: “Nuestros hermanos menores”.

Para acabar su mensaje, no podía faltar el llamado que lo hizo lanzarse a la carrera presidencial y que ayer lo convirtió en ganador. Adoptó voz de susurro y cerró : “La gente salió a votar”... y la plaza Roosevelt estalló de júbilo.