Por: Aarón Sequeira 23 julio, 2015
Sandra Piszk, del PLN, habló el lunes en el plenario. | DIANA MÉNDEZ.
Sandra Piszk, del PLN, habló el lunes en el plenario. | DIANA MÉNDEZ.

Los diputados entraron en la recta final para modificar el Reglamento de la Asamblea Legisaltiva y, con ello, tener la posibilidad de aligerar los trámites de los proyectos de ley.

De hecho, los legisladores aprobaron una moción, esta semana, para llevar las sesiones de los lunes, martes y jueves hasta las 11:55 p. m., con el objetivo de aprobar la propuesta antes de que termine el mes.

El expediente legislativo 19.328 incluye cambios en los artículos 100, 102, 107 y 137 y requiere la aprobación de una mayoría calificada de los congresistas, o sea, 38 votos.

En el caso del 107, se plantea reducir el uso de la palabra en temas no regulados, de una hora actualmente a 30 minutos. Estos asuntos son nombramiento de magistrados, reformas constitucionales e incluso cambios reglamentarios.

En el artículo 137, se quiere recortar, de cuatro a solo dos, los días legislativos de presentación de mociones de fondo a los proyectos de ley a punto de primer debate.

En algunos casos, ese trámite de mociones de fondo tarda varios días naturales, semanas o hasta meses.

La última modificación incluida en la iniciativa es para cambiar las votaciones en el plenario, cuando sean el trámite definitivo de un proyecto.

La idea es registrar, con nombres y apellidos, si un diputado vota a favor de una iniciativa o si lo hace en contra.

Aunque la discusión está por llegar al punto final, el Frente Amplio ha evitado su votación, pues sus diputados se oponen a reducir a solamente dos los días para las mociones de fondo y proponen dejarlo en tres días.

Gerardo Vargas, jefe de esa bancada, indicó que ellos están dispuestos a dejar pasar la reforma reglamentaria si las fracciones restantes aceptan tramitar 80 mociones pendientes, que extenderían la discusión de igual número de proyectos, por cuatro años más, en particular la de la propuesta para crear los territorios costeros comunitarios, al cual se opone Liberación Nacional.