Exlegislador dice que desistirá de cobrar el dinero a la agrupación política

 15 noviembre, 2014

Justo Orozco sostuvo que perdonará a Renovación los más de ¢100 millones que prestó. | ARCHIVO
Justo Orozco sostuvo que perdonará a Renovación los más de ¢100 millones que prestó. | ARCHIVO

Según las cuentas de Renovación Costarricense, el exdiputado Justo Orozco le prestó a esa agrupación un promedio de ¢2 millones mensuales, durante más de cuatro años.

La agrupación evangélica registra una deuda de ¢103 millones con Orozco, acumulada a lo largo de cuatro años. Él dice haber sacado el dinero de su pensión de educador.

Sin embargo, el dos veces congresista asegura que le perdonará el dinero adeudado al partido que preside, porque este no tiene los recursos suficientes para cancelar, aparte de que no prevé que algún militante haga una donación por ese monto.

“Esos millones ya están gastados, ya no podemos hacer nada, tengo la expectativa de que no me lo van a pagar, no es que me sobra el dinero, pero lo hago para colaborar con la democracia”, dijo el exparlamentario.

La deuda de ¢103 millones consta en el último estado financiero que presentó Renovación Costarricense al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), el pasado 30 de setiembre.

Orozco representa el 55% de los préstamos que la agrupación política adquirió para cubrir los gastos de operación.

Renovación se endeudó por ¢186 millones con 18 militantes que fiaron dinero para garantizar su activismo en época no electoral.

Entre los otros prestamistas también sobresalen los dos diputados actuales del partido, Abelino Esquivel, quien aportó casi ¢11 millones, y Gonzalo Ramírez, con ¢5 millones.

Para los gastos ordinarios. Según Justo Orozco, los ¢103 millones que facilitó durante los últimos cuatro años se destinaron a cubrir gastos ordinarios, principalmente el pago de alquileres, planilla, seguro social, organización y capacitación.

“Prácticamente, soy el único que sostiene el partido. Tuve que prestar ese dinero para evitar que el partido cerrara”, explicó el exlegislador.

Él agregó que ese monto no lo desembolsó en un solo giro, sino periódicamente, durante los últimos 48 meses.

“Al mes, yo daba ¢2 millones al partido. Esa suma me parece razonable, no soy millonario, llevo una vida modesta, es de mi pensión de educador que sacaba el dinero, no de ninguna actividad ilícita”, dijo Orozco.

No dio para tanto. Renovación Costarricense no cobró en la deuda política al TSE los gastos que cubrió con los préstamos de los militantes.

El exlegislador explicó que no fueron incluidos en la liquidación porque los ¢461 millones que su partido obtendrá se usarán para cubrir los pagos hechos a otros proveedores.

“Los militantes quedamos de último; la cobija no dio para tanto; los votos que obtuvimos en las elecciones no fueron suficientes para saldar todos los compromisos financieros”, expresó, quien ocupó una curul en los periodos 1998-2002 y 2010-2014.

Esta sería la segunda vez que Orozco le perdona una deuda a Renovación Costarricense, en vista de que él tampoco cobró ¢22 millones que invirtió en los comicios presidenciales y municipales de 2010.