Por: Mercedes Agüero 2 febrero, 2014

Hasta este viernes, los vecinos de Fila Negra, en el cantón de Turrubares, no tenían claro como llegarían hasta las mesas de votación.

Incluso, estaban resignados a que unas 18 personas no pudieran votar, pues la distancia entre este recóndito poblado y las juntas electorales es de casi tres horas a pie y más de dos a caballo.

Los vecinos de Fila Negra de Turrubares deben desplazarse hasta el poblado de Montelimar para ir a votar. | JUALIANA BARQUERO, ARCHIVO LN.
Los vecinos de Fila Negra de Turrubares deben desplazarse hasta el poblado de Montelimar para ir a votar. | JUALIANA BARQUERO, ARCHIVO LN.

“Usualmente, mandan transporte para que vayamos a votar, pero este año nadie se ha asomado por aquí”, contó resignada Rosa Godínez, la tarde de este viernes.

Sin embargo, este sábado una llamada de un dirigente municipal preguntando sobre la logística para ir a votar, revivió la esperanza.

De acuerdo con Godínez, en la comunidad hay entre 16 y 18 personas con edad para emitir el sufragio. Según dijo, les prometieron llegar a recogerlas a eso de las 10 a.m.

“Seguro mandan una microbús o dos carros porque además de los adultos, tenemos que llevar a los niños, no podemos dejarlos”, comentó Godínez, quien se reservó detalles sobre la preferencia política suya y de sus vecinos.