Por: Aarón Sequeira 27 junio, 2014

Los aumentos del 30% anuales en las pensiones de 170 exdiputados o sus herederos están en la mira de la legisladora del PLN y exministra de Trabajo Sandra Piszk.

La diputada denunció en el plenario del Congreso, hace dos semanas, la existencia de ese privilegio para unos pocos exparlamentarios, conocedora de que se aplicaba durante su gestión al frente del Ministerio de Trabajo.

Ahora, con la ex directora nacional de Pensiones Dunia Madrid como su asesora legislativa, Piszk estudia los regímenes “de lujo” para meterles tijera a todas las leyes que pueda, a través de reformas legales.

Cuando Piszk y Ottón Solís eran congresistas del Partido Liberación Nacional (PLN), en el periodo 1994-1998, se unieron a otros parlamentarios para eliminar el régimen de pensión de los diputados.

Ahora, con Solís como congresista del Partido Acción Ciudadana (PAC) y un potencial aliado, la exministra está dispuesta a reducir este y otros privilegios.

“Ya nos quitamos los aumentos en la remuneración de los diputados, es la línea de discusión. Pienso que eliminar estos otros privilegios también tendría apoyo. El país está en la línea de cambiar todo eso”, dijo la diputada.

Ottón Solís explicó que, en algún momento, Costa Rica generó un sistema de privilegios para el sector público, y durante su gestión como diputado intentó corregirlos, en la medida de lo posible. “Ahora hay otros privilegios que se deben frenar”, afirmó.

Según el ministro de Trabajo, Víctor Morales, desde el inicio de su gestión ordenó investigar cuáles pensiones no tienen tope y su impacto en el Presupuesto Nacional, para pedir al Congreso arreglar lo que deba.

Agregó que, en otros casos, omisiones administrativas han impedido aplicar topes a ciertas pensiones, lo cual también analiza para modificarlo.