Vicecanciller tico lamenta falta de datos de megaobra y silencio de Managua

Por: Álvaro Murillo 14 diciembre, 2014
El proyecto de canal interoceánico impulsado por el gobierno de Daniel Ortega es duramente criticado por un sector de la población. | AP
El proyecto de canal interoceánico impulsado por el gobierno de Daniel Ortega es duramente criticado por un sector de la población. | AP

El Gobierno de Costa Rica no se fía de la viabilidad técnica, financiera, ambiental o política del proyecto de Nicaragua de construir su propio canal interoceánico.

Por eso, mantiene un monitoreo diario de la información disponible del proyecto, cuya primera jornada de trabajo sería este 22 de diciembre, según la fecha anunciada por el gobierno de Daniel Ortega.

Ahora, en cuenta regresiva para que comiencen los trabajos de una obra que divide a la opinión pública nicaragüense y que pone sobre el tapete a un inversionista chino criticado en Managua, la Cancillería costarricense extrema la vigilancia para asegurarse de que el proyecto no afecte la soberanía tica ni sus recursos naturales.

El vicecanciller Alejandro Solano aseguró que hay un equipo dedicado a seguir cualquier información disponible sobre el megaproyecto, cuyos detalles son desconocidos por las autoridades ticas ya que Nicaragua no ha respondido consultas hechas por la vía diplomática.

Se trata de un canal de $40.000 millones, que incluye una vía fluvial entre el mar Caribe y el océano Pacífico, un oleoducto y una carretera, además de dos puertos de aguas profundas, dos aeropuertos y dos zonas francas.

La concesión por 50 años, prorrogable por otro tanto, fue hecha a la empresa HKND Group, representada por el ciudadano chino Wang Jing, y ligada a 15 sociedades de papel repartidas entre China, Holanda, Islas Caimán y Nicaragua, informó el semanario Confidencial el 11 de noviembre.

“No tenemos certeza de la viabilidad económica del proyecto. Hay muchas dudas. Han vendido un proyecto con grandes expectativas, una megainversión que quintuplica el producto interno bruto (PIB) nicaragüense y no sabemos la capacidad financiera del empresario chino de Hong Kong. Pero en todo caso, seguimos atentos ante cualquier acción que se haga sobre la ruta del canal”, declaró el vicecanciller Solano a este medio.

La ruta del canal, en principio, no toca el río San Juan (fronterizo con Costa Rica en un tramo), pero sí el lago de Nicaragua o Cocibolca, donde nace el río.

“Hay estudios de expertos nicaragüenses sobre el impacto ambiental en el lago Cocibolca y cómo esto podría tener un impacto en el San Juan y el Colorado (río costarricense)”, añadió el vicecanciller.

Los registros de este caso podrían ser útiles en los expedientes de los juicios en la Corte de la Haya, por conflictos anteriores.

¿Y China? Dado el origen de la empresa HKND y la usual relación de empresas privadas chinas con el Gobierno de Pekín, el posible apoyo de este al proyecto del canal en Nicaragua suscitó inquietud en las autoridades de la Cancillería de Costa Rica, único país de Centroamérica con relaciones diplomáticas formales con China.

Por eso, Costa Rica acudió a preguntar directamente a la Cancillería china.

“Nos han dado en dos ocasiones la seguridad de que, a hoy, no hay un endoso (al proyecto). No sabemos si, más adelante, China estará interesada en participar, es una decisión soberana, pero esperamos se cumpla con las rigurosidades”, respondió Solano.

Consultado por La Nación el pasado 15 de setiembre, el encargado de negocios de China en Costa Rica, Hongqiang Wang, dijo que el proyecto se limita a una relación con la empresa privada. “No podemos comentar actos entre las empresas”, respondió de manera breve.

Círculos de empresarios costarricenses ven el proyecto con expectativa, pues más bien prevén beneficios para vender servicios o, después, para exportar productos por esa vía.