Este martes inauguró dos centros de cuido de adulto mayor, un salón multiusos, un Ebais y un acueducto en los cantones de Nicoya y Hojancha.

Por: Hugo Solano 23 julio, 2013

En su última visita a Guanacaste como presidenta de la República, Laura Chinchilla se dedicó a entregar y a manos llenas. En su primer día de gira inauguró dos centros de cuido de adulto mayor, un salón multiusos, un Ebais y un acueducto en los cantones de Nicoya y Hojancha.

De esta manera, la mandataria ignora las protestas organizadas en esa zona, y previstas para el 25 de julio, día en que se celebra la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica.

Este martes Chinchilla cortó cintas en dos Centros de Cuido Diurno (Cecudi) en Hojancha y Nicoya, también en el Ebais y el Salón Multiusos de este cantón y, por último, el acueducto de Hojancha. Para este miércoles tiene programado visitar Cañas, Liberia y Filadelfia.

Este martes, los vecinos de Nicoya y Hojancha la recibieron entre retahílas, bailes y actos culturales. También aprovecharon para entregarle obsequios, en agradecimiento por su gestión.

Por ejemplo el de la comunidad indígena Matambú, Hojancha, donde recibió artesanías elaboradas por los lugareños y que reflejan la cultura ancestral que los precede.

Redes de cuido para niños y para adultos mayores son parte de lo que inaugura la Presidenta en Guanacaste.
Redes de cuido para niños y para adultos mayores son parte de lo que inaugura la Presidenta en Guanacaste.

José Adrián Aguirre, dirigente comunal y director de la Escuela "26 de febrero", manifestó cómo la comunidad de Hojancha sufría una serie de limitaciones por falta de agua para baterías sanitarias y para consumo en las viviendas.

"Hoy gracias a Dios y a la administración Chinchilla la solución de este problema es una realidad. Tenemos un acueducto del cual podemos decir que contamos con agua potable las 24 horas", dijo Aguirre.

"La gente de Guanacaste sigue siendo gente que entiende que por más diferencias que existan y por más esfuerzos que sigamos haciendo para resolver sus problemas, no todo se puede hacer al mismo tiempo. Hay tiempo para conversar y para saldar diferencias pero, en estas ocasiones, lo que se impone es celebrar con fervor, con respeto, dejar que los niños hagan sus bailes y que los adultos mayores disfruten de su fiesta”, manifestó la presidenta.