Falta de personal limita capacidad para frenar la obesidad infantil

Por: Alberto Barrantes C. 31 octubre, 2014
Los especialistas aseguran que cambiar los hábitos por unos más saludables es la única forma posible de revertir los datos de obesidad. Ningún país ha logrado reducir esta tendencia ‘de forma significativa’ en 30 años. | ARCHIVO.
Los especialistas aseguran que cambiar los hábitos por unos más saludables es la única forma posible de revertir los datos de obesidad. Ningún país ha logrado reducir esta tendencia ‘de forma significativa’ en 30 años. | ARCHIVO.

El Reglamento para el Funcionamiento de Sodas en Escuelas y Colegios Públicos está vigente desde el 2012, sin que a la fecha, el Ministerio de Salud supervise si esos locales cumplen con la normativa de sacar gaseosas y frituras de su menú.

La ministra de Salud, María Elena López, reconoció ayer que la falta de personal limita una supervisión programada en escuelas y colegios, donde hay mayores índices de obesidad en niños.

“Tengo que decir que esas visitas son esporádicas. No hay un programa de supervisión. Vamos a ver cómo hacemos para organizar visitas más programadas en escuelas, donde haya mayores índices de obesidad”, afirmó López.

El sobrepeso afecta al 10% de los niños entre 1 y 12 años y en la adolescencia, el porcentaje asciende a un 14,7.

A febrero de este año, la Defensoría de los Habitantes reportó que cuatro de cada 10 administradores de sodas consultados dijeron desconocer los lineamientos del reglamento que regula los contenidos nutricionales de los alimentos, para alumnos del Ministerio de Educación Pública (MEP).

Estrategia. El representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Costa Rica, Jorge Luis Prosperi, dijo que los hogares y las escuelas deben trabajar en conjunto para mejorar la nutrición y el ejercicio físico de los niños.

“La promoción mediática en función de la comida chatarra es muy fácil de encontrar. Hay que atacar el problema de salud pública, mediante la educación en los hogares y centros educativos. Que el niño prefiera comida saludable antes que una hamburguesa y una bebida gaseosa”, expresó Prosperi.

La ministra López destacó que la nueva estrategia estará orientada a que los municipios se involucren más en la atención de problemas de salud alimenticia de sus habitantes y de los menores de edad.

“No pretendemos que todos se hagan vegetarianos, sino que aprendan a comer saludable. Lo que uno aprende a comer de niño, es un hábito que se va creando”, añadió la titular de Salud.

En el Ministerio de Educación Pública (MEP) hay acciones para concientizar a los profesores de promover en el aula un estilo de vida saludable, que combine ejercicio con buena alimentación.

“El reglamento salió acompañado con otras estrategias, como por ejemplo, un plan de alimentación cotidiana para fomentar la alimentación saludable, en donde se le explica a la comunidad educativa la importancia de leer las etiquetas de los productos y comer de forma saludable”, dijo Kattia Hidalgo, nutricionista de la Dirección de Equidad del MEP.

La nutricionista del Centro Integral para la Prevención de las Enfermedades Crónicas (Ciipec), Ana Victoria Román, advirtió de la urgencia que tiene el país de poner en evaluación sus acciones para disminuir la obesidad infantil.

“El país tiene las mejores políticas de la región para tomar decisiones contra este problema, pero la implementación y evaluación no están en el mismo nivel, hay que revisar qué estamos haciendo con las políticas”, dijo Román.

En Costa Rica, hay jóvenes que a los 23 años padecen de enfermedades crónicas, fruto de la mala alimentación y el sedentarismo.