Organizaciones magisteriales entran a su segunda semana de manifestaciones

 13 mayo, 2014

Mientras miles de docentes se mantienen en huelga indefinida, los estudiantes aprovechan esos “días libres” para asistir a los centros de estudios, trabajar e incluso descansar, a la espera de que el Ministerio de Educación Pública solucione el fallo en el pago a los maestros.

Ántoni Arguedas es un joven de 15 años, quien cursa sexto grado en la Escuela El Cocal de Quepos de Aguirre. Él demuestra que el paro de los educadores no es sinónimo de días de descanso, por lo que los aprovecha trabajando en la pesca, junto a su papá, quien desde niño le enseñó la labor, que lleva el sustento a su hogar.

A las 5:30 p. m., cae el sol en Quepos de Aguirre. Para Ántoni es la hora perfecta para llenar la lancha de cuerdas, mallas, hieleras, así como de anzuelos.

“Siempre he acompañado a mi papá a trabajar en los tiempos que tengo libre. Así aprendo un oficio, que me puede ayudar a salir adelante”, dijo el estudiante.

El estudiante Ántoni Arguedas muestra los frutos de un día de pesca. Abajo, Brandon López (izq.) y Jerison Bustos, de la Escuela El Cocal de Quepos, aprovechan para jugar fútbol. | WANDA ARAYA.
El estudiante Ántoni Arguedas muestra los frutos de un día de pesca. Abajo, Brandon López (izq.) y Jerison Bustos, de la Escuela El Cocal de Quepos, aprovechan para jugar fútbol. | WANDA ARAYA.

Óscar Arguedas es el papá de Ántoni y asegura que es necesario que su hijo aprenda a pescar.

“Yo prefiero que él aprenda este trabajo y no ande de vago en las calles, peligrando a caer en algún vicio”, aseguró don Óscar.

Ántoni y su progenitor coinciden en que, más allá de una labor, aprender a pescar es la forma de llevar el alimento al hogar.

Óscar afirma que si llega a faltar, Ántoni podrá asumir las riendas del hogar, ya que el tiempo dedicado al aprendizaje ha dado frutos.

Mientras tanto, el paro convocado por las organizaciones magisteriales entra hoy en su sétimo día.

Ayer, en horas de la mañana, los docentes se manifestaron en diversas regiones del país.

El movimiento se originó por fallos en el depósito de salarios a más de 6.000 docentes, debido al cambio del viejo sistema de planillas del MEP a la plataforma Integra2, del Ministerio de Hacienda.