22 agosto, 2014

Kiev. EFE “Vamos a Minsk a hablar de la paz”, dijo el mandatario ucraniano Petro Poroshenko sobre su asistencia, el 26 de agosto, a la cumbre entre la Unión Aduanera (Rusia, Kazajistán y Bielorrusia), la Unión Europea y Ucrania que acogerá la capital bielorrusa, en la que él coincidirá con el presidente ruso, Vladimir Putin.

La paz en el este de Ucrania está en manos de Rusia, sobre cuyos hombros las autoridades de Kiev cargan toda la responsabilidad del sangriento conflicto armado, según se desprende de las declaraciones que hizo ayer Poroshenko.

Ahora que algunas voces en Occidente, sobre todo en la UE, han vuelto a pedir a Kiev un alto el fuego en la zona del conflicto armado, Poroshenko reitera que “Ucrania quiere la paz”, pero insinúa, a renglón seguido, que el fin de la guerra con los separatistas prorrusos depende de Moscú y no de Kiev.

“Instamos a que se lleven a los guerrilleros de Ucrania. Estoy seguro de que lo conseguiremos”, dijo el líder ucraniano en una clara alusión a Rusia.

Fuerzas Armadas ucranianas detienen a un militante prorruso en la villa de Chornukhine, en la región de Lugansk. | AFP
Fuerzas Armadas ucranianas detienen a un militante prorruso en la villa de Chornukhine, en la región de Lugansk. | AFP

Condiciones. Mientras la Cancillería rusa pidió el jueves la cooperación del Consejo de Seguridad de la ONU para forzar a las partes a “declarar un alto el fuego”, a fin de facilitar la entrada de ayuda humanitaria rusa en el este de Ucrania, Kiev insistió en que la tregua será posible solamente si se cumplen sus condiciones.

“Esperamos lograr acuerdos en la reunión de Minsk, y el plan de paz ofrecido por el presidente de Ucrania todavía tiene vigencia”, apuntó el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania (CSND), Andréi Lisenko, en otra clara referencia a Rusia como un país capaz de poner fin por sí solo al conflicto armado.

Dicho plan de paz, rechazado una y otra vez por los prorrusos que combaten contra las tropas ucranianas en el este del país, no contempla más que la rendición incondicional de los rebeldes, aunque sí les ofrece la posibilidad de “abandonar Ucrania” o acogerse a una amnistía, en caso de que no pesaran sobre ellos delitos graves.

En cuanto a la propuesta del alto el fuego temporal, Ucrania pone las mismas condiciones que hace un mes y medio en idénticas circunstancias: respeto mutuo de la tregua, liberación de todos los prisioneros tomados por los separatistas y la impermeabilización de la frontera por parte de Rusia.

Kiev se arma de pruebas para demostrar la presunta implicación directa de Moscú en la guerra que libran las tropas ucranianas en las rebeldes regiones orientales de Donetsk y Lugansk.

El CSND informó ayer de la captura de dos blindados de las fuerzas aerotransportadas rusas.