20 noviembre, 2015
Ciudadanos portugueses celebran la aprobación en el Parlamento portugués de cuatro certificados que legalizan la adopción para parejas del mismo sexo, cinco años después de que fuera aprobado en el país el matrimonio homosexual, en Lisboa.
Ciudadanos portugueses celebran la aprobación en el Parlamento portugués de cuatro certificados que legalizan la adopción para parejas del mismo sexo, cinco años después de que fuera aprobado en el país el matrimonio homosexual, en Lisboa.

Lisboa

El parlamento portugués, con una mayoría de izquierda desde las elecciones legislativas del 4 de octubre, votó el viernes en primera lectura cuatro propuestas de ley que dan derecho de adopción a las parejas homosexuales.

Los textos fueron adoptados con los votos de los partidos de izquierda y de cerca de veinte diputados del Partido social-demócrata (PSD, centro-derecha) del primer ministro Pedro Passos Coelho.

"Es un paso muy importante para hacer posible que más familias puedan realizar proyectos de adopción, pero también para proteger a los numerosos niños que viven en familias que no esperaron la ley para formarse", se congratuló Luisa Corvo, presidenta de la asociación de defensa de los derechos de los homosexuales ILGA Portugal.

En Portugal, la adopción a título individual ya estaba abierta a todos pero la ley que autoriza el matrimonio entre homosexuales, en vigor desde febrero de 2010, excluía explícitamente el derecho de adopción para parejas del mismo sexo.

"La certeza de que la homoparentalidad no es para nada perjudicial para el desarrollo de los niños está comprobada científicamente", afirman los socialistas en su propuesta de ley, precisando que la adopción por parejas homosexuales ya está permitida en "18 países, así como en 38 Estados o jurisdicciones en Estados Unidos".

Esta fue la cuarta vez desde 2012 que la asamblea portuguesa se pronuncia sobre el tema, y el Partido Socialista lo había planteado como una promesa electoral.

La coalición saliente de derecha ganó las elecciones del mes pasado, pero perdió la mayoría absoluta de la que disponía en el Parlamento desde 2011.