14 octubre, 2015

Roma. EFE. La existencia de una carta dirigida al papa Francisco con la supuesta firma de 13 cardenales en la que se denuncia la metodología utilizada y un intento de manipular el resultado del Sínodo sobre la Familia ha creado malestar entre los participantes y ha enturbiado la celebración de la reunión.

El periodista del semanario L'Espresso especializado en el Vaticano, Sandro Magister , publicó este lunes en su blog una carta firmada por 13 cardenales pertenecientes al área más conservadora de la Iglesia católica en la que informaban al Papa de su oposición a la metodología aplicada en este Sínodo.

También se acusaba de querer manipular el resultado al concentrarse demasiado en cuestiones como la de permitir el acceso a los sacramentos a los divorciados vueltos a casar.

Las dudas sobre si la carta era verdadera surgieron después de que varios cardenales desmintieran que hubieran firmado la misiva, pero la prensa italiana divulgó declaraciones del cardenal George Pell que confirman la existencia de este documento enviado al Papa sobre el Sínodo, aunque él desmiente categóricamente el contenido publicado.

“Las firmas están equivocadas, pero sobre todo el contenido está equivocado. La mayor parte del contenido no corresponde. No sé por qué ha pasado esto” , explicó Pell, también prefecto de la nueva Secretaría de Economía, en d eclaraciones publicadas en La Repubblica.

La supuesta carta de los cardenales está dirigida al Papa. | AFP
La supuesta carta de los cardenales está dirigida al Papa. | AFP

El misterio está servido y como en otro de los escándalos que en el pasado convulsionaron el Vaticano, como Vatileaks, ahora los miembros de la Iglesia se preguntan quién filtró el documento al periodista, con qué objetivo y cuál era el verdadero contenido de la misiva.

Cuatro cardenales dijeron explícitamente que no firmaron nada: el arzobispo de Milán, Angelo Scola, y el arzobispo de París, Andrè Vingt-Trois; el relator general del sínodo, el húngaro Peter Erdo, y el penitenciario mayor, Mauro Piacenza.

Diferente la versión del cardenal sudafricano Fox Napier, quien dijo que retiraba la firma de la carta porque el texto no correspondía con el contenido que le habían comunicado.