5 abril, 2016
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Stepanakert

Azerbaiyán y las autoridades separatistas de Nagorno Karabaj acordaron un cese el fuego este martes, tras cuatro días de violentos enfrentamientos que han dejado 64 muertos en esta zona estratégica del Cáucaso.

Este anuncio, confirmado por las dos partes, se produce antes del inicio de una reunión internacional en Viena para intentar poner fin a este viejo conflicto.

"Las operaciones militares se detuvieron", indicó el ministerio azerbaiyano de Defensa en un comunicado que siguió a un anuncio similar por parte de las autoridades de Nagorno Karabaj.

Los bombardeos habían cesado en la localidad azerbaiyana de Terter, ubicada cerca de la línea del frente, según un fotógrafo de AFP ubicado en la zona, donde en la noche del lunes se registraron disparos de artillería.

Al menos 64 personas han muerto desde que el viernes se reanudaron los enfrentamientos entre armenios y azerbaiyanos, que se disputan este territorio.

La noche del lunes, los combates habían continuado y fueron los más intensos de los últimos 20 años, pese a los llamados de Rusia y los occidentales a Azerbaiyán y Armenia.

El presidente ruso, Vladimir Putin, pidió en conversación telefónica con sus homólogos armenio y azerbaiyano que respeten el acuerdo.

Por su parte, el denominado grupo de Minsk sobre Karabaj, constituido en el seno de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), con representantes de Francia, Estados Unidos y Rusia, secundó ese llamamiento.

Los copresidentes del grupo (tres embajadores especiales) acudirán "en los próximos días" a Erevan, Bakú y Nagorno Karabaj.

El origen de este conflicto se remonta a varios siglos, y se cristalizó durante la época soviética, cuando Moscú atribuyó este territorio mayoritariamente armenio a la república de Azerbaiyán.

Años después, los separatistas armenios se hicieron con el control de esta región tras una guerra entre 1988 y 1994 que se cobró 30.000 vidas y dejó centenares de miles de refugiados, principalmente azerbaiyanos.

El conflicto tiene lugar además en una región del Cáucaso estratégica para el transporte de hidrocarburos, cercana a Irán, Turquía y a las puertas de Oriente Medio.

El ministerio de Defensa azerbaiyano anunció el martes la muerte de 16 de sus soldados en 48 horas. Estas muertes elevan a 64 el total de fallecidos en ambos bandos desde el viernes por la noche, según un recuento de la AFP basado en los anuncios de ambos beligerantes.

El conflicto de Nagorno Karabaj se produce cuando Rusia, que mantiene buenas relaciones con Armenia, y Turquía, tradicional aliado de Azerbaiyán, atraviesa una grave crisis diplomática debido a la guerra en Siria.

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan, cuyo país no tiene relaciones diplomáticas con Armenia por los desacuerdos por la masacre de armenios durante el Imperio Otomano en 1915, volvió a expresar el lunes su apoyo a Azerbaiyán.

Este martes, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, dijo que su país iba a estar con Bakú "hasta el apocalipsis".

Nagorno Karabaj volverá "un día" a pertenecer a Bakú, la capital azerbaiyana, dijo.

Azerbaiyán, rico en petróleo y cuyo presupuesto de defensa es a veces más importante que el presupuesto total de Armenia, amenaza regularmente con retomar por la fuerza la región separatista.