Ve insuficiente la última propuesta del Gobierno de Atenas a los acreedores

 12 julio, 2015
El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, a su llegada el sábado a la reunión con sus homólogos del Eurogrupo. Las deliberaciones continuarán este domingo en Bruselas. | EFE
El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, a su llegada el sábado a la reunión con sus homólogos del Eurogrupo. Las deliberaciones continuarán este domingo en Bruselas. | EFE

Berlín y Bruselas. EFE. El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, planteó una salida de Grecia durante cinco años de la eurozona como una posible solución a la actual crisis de su deuda.

Según publicó el sábado el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung en su edición digital existe un documento del Ministerio de Finanzas que contempla dos posibles caminos para superar esa situación.

La primera, que Grecia mejore rápidamente su última propuesta a la eurozona que incluiría el traspaso de bienes por valor de 50.000 millones de euros a una agencia fiduciaria para que estos sirvieran de garantía al pago de nuevos créditos.

El segundo camino sería la salida temporal de la eurozona acompañada de ayuda humanitaria de ayudas al crecimiento.

La última propuesta de Grecia es considerada por el Ministerio de Finanzas como insuficiente para un paquete de rescate del Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE).

“En la propuesta faltan reformas claves para modernizar el país y a largo plazo lograr un crecimiento estable”, sostiene el Ministerio.

Schäuble, antes de la reunión del eurogrupo el sábado, había dicho que esperaba negociaciones muy difíciles y no ocultó que lo que los griegos pusieron sobre la mesa de diálogo no le parecía suficiente.

Precisamente, los ministros de Finanzas y de Economía del Eurogrupo suspendieron el sábado las negociaciones para retomarlas este domingo.

Las complejas negociaciones sobre el tercer plan de rescate solicitado por Grecia hasta el 2018 y las reformas que ese país está dispuesto a hacer para conseguir esa financiación, y la disposición a aceptarlas y considerarlas suficientes, habían encallado, según fuentes europeas, a causa de Finlandia y su dificultad para aceptar la oferta de Atenas.

Los 19 ministros, que iniciaron su reunión después del mediodía, centraron sus conversaciones sobre la petición de Grecia de un tercer rescate, en la forma de un préstamo a tres años a por parte del MEDE .

Por su lado, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, afirmó, en la noche del sábado, que las discusiones sobre la concesión de un tercer rescate y las medidas que deberá aplicar Grecia seguirán en un debate que “es muy difícil”, aunque la eurozona continúa trabajando en ello.

Alemania ve obstáculos. El ministro Schäuble señaló que ya no se trata de una prolongación del segundo paquete de rescate, sino de un tercero dentro del MEDE que implicaría un periodo más largo y sumas más altas, lo que ya de por sí implica mayores exigencias. Además, Schäuble no ocultó que hay un problema de confianza después de la manera en que se han dado las negociaciones en los últimos meses.

El diario Bild en su edición de sábado sostuvo que Schäuble hubiera querido dar por terminadas las negociaciones con Grecia desde hace varios días, pero ha tenido que ceder ante el deseo de la canciller Ángela Merkel de mantener las puertas abiertas a un posible acuerdo.

Un portavoz del Ministerio de Finanzas rechazó posibles desacuerdos entre Schäuble y la jefa de Gobierno ante la insistencia al respecto de parte de la prensa alemana.

El Gobierno alemán necesita un mandato del parlamento para poder empezar a negociar formalmente sobre un tercer paquete de ayuda a Grecia.

En la propuesta a los acreedores, Atenas plantea varios compromisos a cambio de un rescate por $60.000 millones.

Recortes de gasto y subidas de impuestos por 12.000 o 13.000 millones de euros.

Alza en el impuesto al valor agregado (IVA) para ciertos productos, también del tributo a las empresas, que quedaría entre el 28 y el 29%, y los que se cobran a los bienes de lujo.

Un ahorro del gasto metiendo la tijera en las pensiones. Entre este año y el 2016 podría salvar cerca del 1,5% del producto interior bruto, más de 2.000 millones de euros, eliminando los incentivos a jubilaciones anticipadas desde la próxima semana.