Guardia Costera de Italia logró rescatar a centenar de personas

 12 febrero, 2015
Una embarcación de la Guardia Costera italiana, con inmigrantes a bordo, llega al puerto de Lampedusa, el miércoles. | EFE
Una embarcación de la Guardia Costera italiana, con inmigrantes a bordo, llega al puerto de Lampedusa, el miércoles. | EFE

Roma. AP y EFE. Unos 300 migrantes que trataban de cruzar el Mediterráneo helado en botes abiertos de goma, estaban reportados como desaparecidos en la peligrosa travesía hacia Europa, dijo ayer el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) .

Las presuntas muertes se suman a las 29 de las que informó esta semana la Guardia Costera italiana , que dijo que las víctimas habían fallecido de hipotermia durante el viaje desde Libia, donde tienen origen la mayoría de las operaciones de tráfico de personas.

Del recuento que hicieron los supervivientes, se desprende que cuatro botes neumáticos, con unas 100 personas cada uno, partieron de una playa cercana a Trípoli, Libia, el sábado.

Los traficantes de personas les quitaron sus pertenencias y los llevaron al mar a pesar de las pésimas condiciones meteorológicas. El lunes se encontraron dos lanchas prácticamente vacías, una con solo dos personas que habían logrado aferrarse y la otra con siete.

Después de que fueron socorridos, los indocumentados aseguraron que junto a ellos viajaban 105 y 107 personas, respectivamente. La tercera lancha que partió desde Libia es en la que viajaban los 106 inmigrantes que fueron rescatados el lunes, de los que 29 fallecieron por hipotermia, según datos confirmados por la Guardia Costera.

La vocera de Acnur en Italia, Carlotta Sani, dijo que las víctimas fueron “engullidas por las olas”. La mayoría de los migrantes que llegan en estas circunstancias, procede de países en conflicto como Irak, Siria o Malí.

Críticas. Acnur, Save the Children y otras organizaciones humanitarias criticaron el nuevo sistema de patrullas de rescate respaldado por la UE, al que tachan de ineficaz para salvar vidas.

La Unión Europea (UE) se hizo cargo del patrullaje en el Mediterráneo luego de que Italia concluyó en noviembre la operación Mare Nostrum, puesta en marcha en el 2013 tras la muerte de 360 inmigrantes en la costa vecina a la isla de Lampedusa.

Tritón, la misión de la UE, solo patrulla cerca de la costa europea mientras Italia hacía recorridos cerca de la costa libia.

“La operación Tritón no tiene el mandato principal de salvar vidas y por eso no es la respuesta que se necesita de manera urgente”, dijo, en un comunicado, Laurens Jolles, directora de Acnur para el sur de Europa.

Save The Children llamó a la UE al restablecimiento de la operación Mare Nostrum “u otro sistema de rescate que tenga el mandato, la capacidad y el objetivo de prevenir más tragedias”.

La vocera de la Comisión Europea, Natasha Bertaud, manifestó que la operación Tritón, llevada a cabo por la agencia de la Unión Europea para las fronteras, Frontex , no puede cumplir con ese objetivo dado que su presupuesto actual es de 90 millones de euros (101,67 millones de dólares) al año. Para la operación Mare Nostrum se destinaban 9,5 millones de euros al mes.

Un hombre deposita flores sobre los ataúdes de inmigrantes que murieron tratando de alcanzar la costa de la isla de Lampedusa. | AFP
Un hombre deposita flores sobre los ataúdes de inmigrantes que murieron tratando de alcanzar la costa de la isla de Lampedusa. | AFP

“Hacer acusaciones no nos llevará a ningún lado”, consideró Bertaud desde Bruselas. “Si queremos hablar seriamente acerca de mejorar la situación, primero debemos hablar de financiarla adecuadamente”.

Naciones Unidas y otras agencias de rescate han dicho reiteradamente que la misión de la UE causaría pérdida de vidas dado que las patrullas están muy alejadas de la costa libia.

No obstante, críticos de la operación Mare Nostrum indican que los patrullajes italianos cercanos a la costa libia alentaban a muchos a correr el riesgo.

Acnur señaló que las muertes recientes confirman que Tritón no ha tenido ningún efecto para disuadir la inmigración.

En enero, 3.528 inmigrantes llegaron a Italia, casi dos terceras partes más que los 2.171 registrados en el primer mes del 2014, cuando arribaron 170.100 personas de África y Oriente Medio.