Pacto permitirá a los tres países explotar su potencial económico y fortalecer su posición en el mercado global

 29 mayo, 2014
 Los presidentes de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko; de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev; y de Rusia, Vladímir Putin (izq-der.), firmaron el acuerdo por el que los tres Estados se integrarán en la Unión Económica Euroasiática, unidad transnacional que entrará en vigor el 1 de enero de 2015, en Astaná (Kazajistán).
Los presidentes de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko; de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev; y de Rusia, Vladímir Putin (izq-der.), firmaron el acuerdo por el que los tres Estados se integrarán en la Unión Económica Euroasiática, unidad transnacional que entrará en vigor el 1 de enero de 2015, en Astaná (Kazajistán).

Moscú

Los gobernantes de Rusia, Bielorrusia y Kazajistán suscribieron este jueves un acuerdo para crear la Unión Económica Euroasiática, una alianza que tiene el propósito de incrementar los vínculos comerciales y económicos entre las tres naciones ex soviéticas, un pacto que fue el origen de la crisis en Ucrania.

El presidente ruso Vladimir Putin declaró que el pacto eleva la cooperación entre los tres vecinos a un "nuevo nivel" y respeta la soberanía de cada socio. El pacto, al que Moscú había apremiado a Ucrania a que se sumara, contribuyó a desencadenar la peor crisis en las relaciones entre Rusia y Occidente desde la Guerra Fría.

"Hemos creado un centro poderoso y atractivo de desarrollo económico, un gran mercado regional de más de 170 millones de personas", declaró Putin durante las conversaciones en Astana, la capital de Kazajistán.

La Unión Económica Euroasiática permitirá a los tres países explotar su potencial económico y fortalecer su posición en el mercado global, agregó.

La nueva alianza constituye una nueva fase de la Unión Aduanera que incluye a las mismas naciones. Además del libre comercio, la nueva alianza coordinará los sistemas financieros de sus miembros y regulará las políticas agrícolas así como sus mercados laborales y sistemas de transporte.

El acuerdo entre los tres países no contempla la introducción de una moneda única y pospone la creación de un mercado energético común.

La firma se concretó después de años de tensas negociaciones aunque persisten numerosas diferencias.

Moscú será sede del máximo organismo ejecutivo de la nueva alianza. La corte superior de la alianza se ubicará en Bielorrusia y la máxima autoridad financiera del bloque en Kazajistán.

El presidente autoritario de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, que ha dependido de la energía barata y otros subsidios de Rusia para mantener a flote la economía al estilo soviético de su país, declaró antes de la firma que no estaba satisfecho del acuerdo, pero señaló que era aceptable mutuamente.

Kazajistán, al que encabeza el presidente autocrático Nursultan Nazarbayev, es el país con el segundo territorio y economía más grande entre las naciones ex soviéticas.

Nazarbayev ha maniobrado entre Rusia y Occidente durante más de dos décadas en el poder.

Sin embargo, Rusia tiene poca influencia sobre Kazajistán, cuya riqueza energética y economía en auge la convierten en socio igualitario.

Nazarbayev declaró que el nuevo pacto se basa en el consenso. "El acuerdo es minucioso y está bien equilibrado, considera los intereses de todos sus miembros" , apuntó.

Expresó confianza en que la nueva alianza "se convierta en un poderoso incentivo para la modernización de nuestras economías y contribuya a convertirlas en líderes mundiales".

El presidente de Armenia, Serge Sarkisian, dijo que su nación está dispuesta a suscribir en junio el pacto después una vez completados los preparativos finales.

Kirguistán expresó confianza en integrarse antes de fin de año en la Unión Aduanera, precursora de la nueva alianza.

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