2 abril, 2013

Madrid. AFP. La infanta Cristina , segunda hija del rey Juan Carlos de España, está en la línea de fuego de la tormenta judicial que amenaza a su esposo, Iñaki Urdangarin , y su imagen de princesa moderna.

La infanta, de 47 años, nunca ha sido imputada en las pesquisas por corrupción abiertas a finales de 2011 por un juez de las Baleares que apunta sobre todo a Urdangarin, antiguo campeón de balonmano de 45 años y hombre de negocios.

Pero el escándalo se acerca peligrosamente al entorno más próximo del rey y la princesa.

Carlos García Revenga, secretario y hombre de confianza de Cristina, fue citado a declarar el 23 de febrero por el magistrado instructor del caso, el juez José Castro.

Además, el nombre de la infanta ha aparecido en la prensa entre las revelaciones difundidas por el exsocio de Urdangarin, Diego Torres.

Imputado también en la investigación sobre el desvío de varios millones de euros de fondos públicos por medio del instituto Nóos –una sociedad de mecenazgo presidida por Urdangarin entre el 2004 y el 2006–, Torres trata de demostrar que Cristina estaba al corriente de las turbias actividades de su marido, ya que ella formaba parte del Consejo de Dirección de Nóos.