11 junio, 2015

Guatemala

El presidente guatemalteco Otto Pérez Molina comentó este jueves que no tiene ninguna responsabilidad en las acusaciones en su contra por denuncias de corrupción que han dado pie a que se tramite el retiro de su inmunidad como mandatario y que queda a la espera del debido proceso.

"Me puedo sentir tranquilo que no he cometido ningún hecho delictivo en relación a estas situaciones", dijo Pérez Molina.

“No tengo ninguna responsabilidad, me puedo sentir tranquilo que no he cometido ningún hecho delictivo en relación a estas situaciones”, afirmó Pérez Molina, en conferencia de prensa, sobre la decisión de la Corte Suprema de Justicia, la cual envió al Congreso de la República, una solicitud para que analiza si le retiran o no la inmunidad para ser investigado.

La Corte basó su decisión en la denuncia presentada por el diputado de izquierda Amílcar Pop, que acusa al mandatario de estar vinculado con dos escándalos de corrupción: el primero por la defraudación aduanera por millones de dólares al fisco guatemalteco, de la cual no se ha suministrado el monto, y el segundo por un fraude al seguro social por 15 millones de dólares.

El presidente Pérez Molina mencionó que no existía ninguna línea jerárquica entre las decisiones que tomaron directivos de la Superintendencia de Administración Tributaria y el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, instituciones en las que se habrían cometido los hechos de corrupción.

La denuncia de Amílcar Pop se basa en los casos investigados por las autoridades y por escuchas telefónicas aportadas al caso.

En una llamada telefónica grabada se escucha cuando los involucrados en el caso de la defraudación aduanera que hablan sobre que “El presidente ordenó el cambio de la forma de operar porque ya estaba en curso la investigación (de las autoridades)”, dice la denuncia.