14 abril, 2015
Este lunes comenzaron en la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya, Holanda, las audiencias orales del juicio internacional por la invasión nicaragüense a isla Calero y la construcción de la trocha fronteriza Juan Mora Porras-1856.
Este lunes comenzaron en la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya, Holanda, las audiencias orales del juicio internacional por la invasión nicaragüense a isla Calero y la construcción de la trocha fronteriza Juan Mora Porras-1856.

Costa Rica comenzó este martes a presentar sus alegatos en la demanda interpuesta contra Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, por la presunta invasión de un territorio fronterizo.

Desde este martes y hasta el 1 de mayo, el alto tribunal de la ONU examina esta demanda y otra presentada por Nicaragua contra Costa Rica por la construcción de una carretera en la margen derecha del río San Juan, que marca la frontera oriental entre ambos.

Los jefes de la delegación, el canciller costarricense Manuel González y el embajador nicaragüense en Holanda Carlos Argüello dijeron a la AFP que sus países respetarán el fallo, que se espera a fines de año o principios de 2016.

Abriendo los alegatos de Costa Rica, el agente de San José ante la CIJ, Edgar Ugalde Álvarez, arremetió contra los actos unilaterales e ilícitos de parte de Nicaragua, a la que acusó de invadir isla Portillos al acometer unos trabajos de dragado en 2010.

El territorio, que Nicaragua denomina Harbour Head, es un humedal de tres kilómetros cuadrados protegido por la Convención internacional Ramsar, y se encuentra en el extremo oriental del río San Juan, en la costa del Caribe.

Según él, al enviar personal civil y militar a esa isla para abrir unos caños (canales), Managua vulneró el tratado de fronteras Cañas-Jerez de 1858, suscrito por ambos países.

"Es una violación grave del derecho internacional y ha atentado gravemente contra la coexistencia pacífica de nuestros dos países", aseveró el diplomático, y añadió que los caños abiertos por personal nicaragüense en isla Portillos tenían la "intención precisa de transformar y amputar una parte del territorio de Costa Rica".

El embajador costarricense en Holanda, Sergio Ugalde, abundó en la denuncia de que "Nicaragua no respeta un régimen fronterizo de larga data", por lo que estimó vital que la Corte confirme la integridad territorial de su país.

Sergio Ugalde denunció como artificial la demanda territorial de Nicaragua sobre el territorio de isla Portillos, el cual, apostilló, "no vemos como un territorio sin valor, como dijo un funcionario nicaragüense".

"Nunca antes de esta invasión había hecho Nicaragua una reivindicación, ni podía Costa Rica imaginar" que así ocurriría, dijo en ese sentido ante la Corte el jurista Marcelo Kohen, contratado por el gobierno de San José.

Nicaragua defiende su soberanía alegando cambios geográficos en esta zona pantanosa y rica en sedimentos del río San Juan.

Según la parte costarricense, la cuestión quedó zanjada con el arbitraje encargado en 1898 al ingeniero estadounidense Edward Porter Alexander, una interpretación con la que Managua discrepa.

La delegación nicaragüense presentará sus alegatos en la demanda presentada por Costa Rica el jueves y el viernes.

Al margen de las sesiones, Carlos Argüello reiteró en declaraciones a la AFP que "este territorio pertenece a Nicaragua", y observó que su país "no está discutiendo un territorio lleno de petróleo o cosa valiosa".

"No es un asunto del que depende la seguridad o la riqueza de cualquiera de las dos naciones", añadió refiriéndose al territorio en litigio.

El embajador Argüello aseveró que se acatará la decisión de los jueces, y que "cualquiera que sea (el fallo de la CIJ), ya pasamos esta página y nos olvidamos de este asunto".

En 2011, el anterior gobierno costarricense de Laura Chinchilla empezó a construir la ruta 1856 a lo largo del río San Juan, con el objetivo declarado de favorecer el desarrollo de las comunidades locales y desenclavarlas.

Nicaragua denunció ese año ante la CIJ que con esos trabajos, Costa Rica estaba causando daños medioambientales en la zona.

Managua pidió a la Corte que ordenara a Costa Rica detener los trabajos de la ruta conocida como la trocha, pero los jueces desestimaron la demanda a fines de 2013, por considerar que no había un riesgo real e inminente para las especies de la zona.

Las delegaciones acudieron a La Haya con un importante equipo de consejeros y abogados, con amplia experiencia internacional.

Ambas delegaciones harán comparecer también a expertos para defender sus posiciones.