Gobierno realizará la verificación de los 8,1 millones de votos emitidos en los comicios presidenciales del 14 de junio

 17 julio, 2014
El jefe de la Comisión Electoral de Afganistán (IEC), Yousaf Nuristani (centro), durante una conferencia de prensa anunció que este jueves inició la auditoría de votos en Kabul.
El jefe de la Comisión Electoral de Afganistán (IEC), Yousaf Nuristani (centro), durante una conferencia de prensa anunció que este jueves inició la auditoría de votos en Kabul.

Kabul.

El amplio proceso de verificación de votos de la segunda vuelta de la elección presidencial afgana se inició este jueves en Kabul, poco después de un ataque de los talibanes contra el aeropuerto de la capital.

El ataque lanzado por insurgentes talibanes contra un inmueble situado al lado del aeropuerto finalizó por la mañana, después de que los cuatro agresores murieran.

Los talibanes habían abierto fuego con armas automáticas y lanzacohetes contra las instalaciones del aeropuerto. Todos ellos fueron abatidos tras un cerco de más de cuatro horas.

Una vez terminado el ataque, la política volvió a primer plano con esta inédita verificación de los 8,1 millones de votos emitidos en la elección presidencial del 14 de junio.

Esta operación fue decidida de acuerdo con los dos candidatos rivales, Abdula Abdula y Ashraf Ghani, que se disputan la victoria en medio de acusaciones de fraude.

El proceso, supervisado por observadores nacionales e internacionales, durará "dos a tres semanas", informó el presidente de la Comisión Electoral Independiente, Ahmad Yusuf Nuristani, en rueda de prensa.

"Prevemos formar a un centenar de equipos para esta auditoría", dijo Nuristani. El jueves la verificación comenzó con unos 30 equipos.

Después de la verificación de las papeletas urna por urna, los candidatos tendrán 24 horas para hacer reclamaciones que serán tratadas en 48 horas por la Comisión de Quejas (ECC).

"Espero que esta vez los dos candidatos acepten los resultados después de la auditoría general", añadió Nuristani, que precisó que aún no habían llegado todos los observadores extranjeros.

La investidura del nuevo presidente afgano debería celebrarse el 2 de agosto, pero se retrasará para poder descartar los sufragios considerados fraudulentos.

Un día después del anuncio de los resultados preliminares de la segunda vuelta de las presidenciales del 14 de junio, Abdula impugnó la ventaja otorgada a su adversario Ashraf Ghani (56,4% de los votos).

El forcejeo entre Abdula y Ghani hizo temer un aumento de la tensión entre los partidarios de los dos políticos.

Ghani, un pashtún, cuenta con el apoyo de esta etnia mayoritaria en el sur del país y Abdula es respaldado por los tayikos del norte a pesar de que su padre es pashtún.

La semana pasada, Estados Unidos envió en misión a su secretario de Estado, John Kerry, quien logró arrancar este acuerdo de verificación al cabo de dos días de intensas negociaciones.

Este proceso de verificación se produce en un contexto de violencia en todo el país. El ataque del jueves contra el aeropuerto tuvo lugar dos días después de un atentado suicida que dejó unos 40 muertos en un mercado del este del país.

El atentado pone de manifiesto los problemas de seguridad en Afganistán, cuando las fuerzas de la OTAN está retirando progresivamente a los 50.000 efectivos de combate que siguen en el país, dejando la lucha contra la insurgencia de los talibanes a las fuerzas afganas.

Tras la retirada de las tropas de la OTAN prevista a finales de este año Washington quiere firmar un tratado bilateral con Kabul para mantener un contingente de 9.800 soldados en el país.