Hermana del rey Felipe VI es acusada de no declarar al fisco el dinero presuntamente malversado por su marido Iñaki Urdangarin

 6 octubre, 2015

Madrid.

El muy esperado juicio por el 'caso Noos', un escándalo de corrupción en el que será juzgada entre otros la hermana del rey Felipe VI, un duro golpe para la monarquía española, comenzará el 11 de enero, anunció este martes la justicia.

La infanta Cristina fue imputada por supuestos delitos fiscales en el caso Nóos por el juez José Castro en España.
La infanta Cristina fue imputada por supuestos delitos fiscales en el caso Nóos por el juez José Castro en España.

La audiencia de Palma de Mallorca, en las mediterráneas Islas Baleares, "señala el día 11 de enero de 2016 a las 9:30 a. m. la fecha de inicio del juicio", informó el tribunal en un comunicado.

"El número de sesiones del juicio está por determinar", agregó, por lo que se desconoce de momento cuanto durará este esperado proceso en que la infanta Cristina, acusada de fraude fiscal, será juzgada junto a otras 17 personas, entre ellas su esposo Iñaki Urdangarin.

Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia, de 50 años, a la que su hermano retiró en junio el título de Duquesa de Palma, está acusada de no declarar al fisco el dinero presuntamente malversado por su marido.

Urdangarin, de 47 años, exmedallista olímpico de balonmano reconvertido en hombre de negocios, es sospechoso de haber utilizado su posición en la familia real para obtener contratos públicos mediante una entidad sin ánimo de lucro, el Instituto Noos, que él presidía.

La justicia considera que dichos contratos fueron sobrevalorados, y que Urdangarin y un socio desviaron 6,1 millones de euros (6,8 millones de dólares), en parte mediante una empresa pantalla, Aizoon, propiedad de la hermana y el cuñado del rey.

Urdangarin será juzgado por malversación, delito fiscal, tráfico de influencias, estafa y blanqueo. El fiscal pidió para él 19 años y seis meses de cárcel.

Él y Cristina se sentarán el 11 de enero en el banquillo.

"El primer día comenzará con cuestiones previas, y todo el mundo, todos los acusados, tienen que estar presentes", explicó una portavoz del Tribunal.

Será la primera vez que un miembro de la familia real española sea juzgado, un escándalo de tales proporciones que contribuyó al derrumbe de la popularidad del rey Juan Carlos I, quien abdicó sorpresivamente en junio de 2014, con la imagen de la monarquía por los suelos.

En su discurso de proclamación, su hijo Felipe VI prometió una "monarquía íntegra, honesta y transparente" y desde su llegada al trono impuso nuevas medidas como un código de conducta de los miembros de la casa real.