Tres delegados del Norte y otros tres del Sur llevarán a cabo varias rondas de encuentros a lo largo del día

 16 julio, 2013

Seúl

 Corea del Norte tenía prevista una conversación este miércoles, en Seúl, con Corea del Sur. | ARCHIVO.
Corea del Norte tenía prevista una conversación este miércoles, en Seúl, con Corea del Sur. | ARCHIVO.

Representantes de las dos Coreas comenzaron este miércoles su cuarto encuentro en dos semanas días para negociar la apertura del complejo industrial de Kaesong, único proyecto conjunto vigente hasta la suspensión de sus operaciones en abril de este año.

La primera reunión empezó este miércones a las 10:00 a. m. en Kaesong, localidad ubicada en el suroeste de Corea del Norte, a escasos kilómetros de la frontera con el Sur, informó a Efe una portavoz del Ministerio de Unificación.

Tres delegados del Norte y otros tres del Sur llevarán a cabo varias rondas de encuentros a lo largo del día, cuya duración dependerá del desarrollo de las conversaciones bilaterales.

Las tres últimas reuniones, que tuvieron lugar los días 6, 10 y 15 de julio, concluyeron sin avances, ya que las partes no lograron superar sus diferencias.

Norte y Sur apenas variaron sus respectivas posturas en esas tres reuniones, lo que ha provocado que de momento permanezca estancado el diálogo para buscar una solución al cierre de Kaesong.

Corea del Norte solicita normalizar cuanto antes y sin condiciones la situación del complejo, mientras el Sur le exige activar mecanismos de salvaguarda que eviten que vuelva a cerrar unilateralmente Kaesong y que garanticen su funcionamiento al margen de la situación política y diplomática.

Además, en la última reunión Seúl propuso a Pyongyang internacionalizar el polígono industrial para abrirlo a la inversión extranjera, al creer que, con ello, las empresas que operen allí tendrán mayores garantías.

Corea del Norte retiró a todos sus obreros de Kaesong el pasado 9 de abril, en plena campaña de amenazas contra Seúl y Washington, lo que provocó el cierre del complejo.

Hasta aquel momento, 54.000 trabajadores norcoreanos fabricaban allí productos para 123 empresas de Corea del Sur, gracias a un acuerdo alcanzado durante la etapa de buenas relaciones que ambos vecinos vivieron a principios de la pasada década.

Kaesong aportaba beneficios a las firmas sureñas al contar con mano de obra muy barata -sueldos medios de unos 130 dólares al mes- y suponía una importante fuente de divisas para el Norte, cuyo Gobierno se asigna gran parte de las remuneraciones de los empleados.