26 abril, 2016
Una empleada de un negocio espera la llegada de la luz. | AFP
Una empleada de un negocio espera la llegada de la luz. | AFP

Caracas. AP. A las penurias que padecen los venezolanos por la desbordada inflación, la escasez de alimentos y la creciente delincuencia, se sumó otra: el racionamiento eléctrico.

En la mayor parte de Venezuela, con excepción de la capital y otros cuatro estados, se comenzó a aplicar el lunes un plan de cortes de cuatro horas diarias por 40 días para hacer frente a la sequía en el embalse del Guri, que alimenta el mayor complejo eléctrico del país.

Para muchas personas, el “plan de administración de cargas” no representa ninguna novedad debido a que desde semanas atrás enfrentan apagones frecuentes que las autoridades atribuyen a fallas puntuales en las instalaciones, pero que, según voces críticas, responden a racionamientos.

Los habitantes de la humilde barriada de El Calvario, en el municipio de El Hatillo, en las afueras de Caracas, decidieron el sábado cerrar con vehículos, motocicletas y bolsas de basura todas las vías de acceso al lugar en protesta por un apagón de casi 29 horas.

“Esto es horrible. A todos los problemas que tenemos por la escasez, los precios que están por las nubes, se suma ahora la falta de luz”, expresó Karelis Aristiguieta, quien dijo que debido al prolongado apagón perdió la leche del tetero de su nieto y algunos alimentos que tenía en su modesta nevera.

“Todo se nos ha dañado. Me da dolor y rabia porque ahora cuesta mucho conseguir los alimentos que están tan caros y no se consiguen”.

Una de las poblaciones que está sometida al racionamiento es Santa Teresa del Tuy, 60 kilómetros al sureste de Caracas.

“El racionamiento nos da lo mismo. Aquí, en Santa Teresa, tenemos dos meses sufriendo diariamente la pérdida de luz”, afirmó Thais Aponte, una dirigente vecinal opositora.

Aunque los cortes serán de cuatro horas diarias, admitió que sentía inquietud de que se hagan más prolongados.

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“Me preocupan los cortes de las noches porque pueden aumentar la inseguridad que ya es fuerte aquí”, agregó Aponte

La semana pasada, el presidente Nicolás Maduro pidió a los habitantes que colaboren en el racionamiento de energía para retardar el descenso del nivel de agua del embalse del Guri , que alimenta el mayor complejo hidroeléctrico del país y atiende cerca de 60% del consumo nacional.

Desde febrero, el gobierno impuso racionamientos en los centros comerciales , redujo las horas de trabajo en el sector público y declaró no laborables algunos días de marzo y abril para ahorrar energía eléctrica. Asimismo decidió adelantar 30 minutos el huso horario a partir de mayo para bajar el consumo eléctrico.

Analistas y opositores estiman que las medidas han sido insuficientes debido a que ha continuado el descenso del nivel del agua del Guri, que se ha visto afectado por el fenómeno de El Niño, y persisten los problemas de generación eléctrica que atribuyen a un importante déficit en el sistema termoeléctrico, que estiman opera a 30% de su capacidad.

El nivel de agua del embalse alcanzó la semana pasada 242,07 metros sobre el nivel del mar y se ubicó a dos metros de lo que es considerada la cota de riesgo.