2 diciembre, 2015

Ankara. AFP. El derribamiento turco de un avión de guerra ruso cerca de la frontera siria no solo ha enturbiado las relaciones anteriormente cálidas entre Turquía y Rusia, sino que también obstaculiza las conversaciones de paz para Siria, afirmó el martes la portavoz de la Cancillería de Moscú.

Turquía destruyó el jet Sujoi 24 (Su 24) la semana pasada, tras insistir en que había violado su espacio aéreo pese a numerosas advertencias y agregó que no se disculpará por el incidente que mató a uno de los pilotos y a un soldado ruso que trataba de rescatar al segundo tripulante.

La vocera de la Cancillería rusa, María Zakharova, dijo a The Associated Press que el incidente no solo ha causado un conflicto diplomático, sino que también complica las conversaciones de paz para Siria que se llevan a cabo en Viena.

Rusia insiste en que las conversaciones no pueden seguir adelante hasta que todas las partes coincidan en qué grupos opositores deberían ser amparados por un posible cese del fuego y cuáles deberían ser blanco de ataques aéreos.

Zakharova afirmó que Rusia está más dispuesta que nunca a que las demás partes se pongan de acuerdo en una lista de grupos “terroristas” en Siria antes de la próxima rueda de conversaciones. De no ser así, afirmó que no será posible una acción conjunta en Siria.

El martes, el presidente estadounidense, Barack Obama, instó a Turquía y Rusia a concentrarse en el objetivo prioritario común de derrotar el Estado Islámico (EI).

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, acusó el martes a Rusia de tratar de “encubrir” su transgresión del espacio aéreo de Turquía con afirmaciones “infundadas” de que Turquía importa ilegalmente petróleo adquirido a aquella agrupación yihadista.

Erdogan dijo que estaba dispuesto a renunciar si Rusia podía demostrar esa afirmación.

“No es posible encubrir la violación del espacio aéreo turco con acusaciones infundadas contra Turquía”, reiteró el jefe de Gobierno de Ankara.