25 febrero, 2016
Las mujeres iraníes representan más de la mitad de la población, pero sólo el 3% de los diputados del Parlamento.
Las mujeres iraníes representan más de la mitad de la población, pero sólo el 3% de los diputados del Parlamento.

Teherán

Las mujeres iraníes, que representan más de la mitad de la población pero solo el 3% de los diputados del Parlamento, aspiran a ocupar más escaños en la nueva asamblea legislativa que se elige este viernes.

Sobre un total de casi 4.900 candidatos, solo 500 son mujeres y ninguna figura en la lista de aspirantes a la Asamblea de Expertos, que elige al líder supremo de la República Islámica y que también se renueva este viernes.

El presidente moderado Hasan Ruhaní nombró tres mujeres vicepresidentas, pero en el Parlamento solo hay nueve diputadas de un total de 290.

Desde la fundación de la República Islámica, en 1979, la cifra máxima de diputadas fue de tan solo 14.

Irán tiene una población de 79 millones de habitantes, de los cuales el 50,4% son mujeres.

Ante ese flagrante desequilibrio entre población y representación política, militantes de la causa femenina lanzaron la campaña "Cambiar la cara masculina del Parlamento".

El primer objetivo es obtener en estas elecciones una cincuentena de diputadas, lo que sería un gran paso adelante, explica Jila Shariatpanahi, una de las militantes influyentes de la campaña.

"En el Parlamento o en la Asamblea de Expertos nuestro objetivo es luchar contra la discriminación", dice Shariatpanahi a la AFP.

Para la Asamblea de Expertos, integrada por 88 miembros, la tarea será imposible ya que las 16 mujeres que aspiraban a ser candidatas fueron eliminadas por el Consejo de los Guardianes de la Constitución, que controla las elecciones en Irán.

Una mujer, Monireh Gorji, formó parte de la primera Asamblea de Expertos, pero desde entonces fueron sistemáticamente excluidas de esa institución clave de la República Islámica.

Nada impide que las mujeres tengan cargos de primer plano, sostiene Jila Shariatpanahi, una física que participó en el programa nuclear iraní entre 1975 y 1987.

La presencia de mujeres vicepresidentas en el gobierno de Ruhaní —encargadas del Medio Ambiente, de la Mujer y de Asuntos Jurídicos— es una etapa positiva, pero si se tiene en cuenta que entre los estudiantes universitarios hay más mujeres que hombres es insuficiente, agrega Shariatpanahi.

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