Un millón de cabezas de ganado están en riesgo por actividad volcánica

 28 abril, 2015

Santiago AP El volcán chileno Calbuco puede volver a entrar en erupción, pero el peligro inmediato para las miles de personas que viven en sus cercanías son las esperadas lluvias que aumentarán el peso de las miles de toneladas de cenizas que arrojó el coloso.

Pobladores y militares trabajan contra reloj en el despeje de parte de las 210.000 toneladas de cenizas que el volcán ha arrojado desde el miércoles pasado.

En su último informe el Servicio Nacional de Minería y Geología señaló que sigue la actividad “que podría ser precursora de procesos magmáticos asociados a la emisión de flujos de lava” y recomendó mantener la zona de exclusión de 20 kilómetros en torno al Calbuco.

Parte de las 4.500 personas que por algunas horas diarias tienen permiso para acercarse a sus poblados colaboran con los policías y militares en el despeje de las cenizas que cubren sus casas, calles y praderas.

Lluvia a las puertas. La urgencia responde a informes meteorológicos que pronosticaban unos pocos milímetros de lluvias para ayer en la noche y precipitaciones abundantes hacia el fin de semana.

“El material con las lluvias se va a solidificar. El apuro es sacar todo esto antes de las lluvias porque si llueve el material absorbe el agua, aumenta el peso y se caen los techos, se cae todo”, dijo Víctor Toledo, de 45 años, un promotor turístico de Ensenada, la primera localidad en ser evacuada.

Las autoridades están centradas en el despeje de cenizas de pueblos y cauces de ríos por temor a que la lluvia las transforme en aluviones que ocasionen más daños.

El académico especialista en volcanes de la Universidad de Concepción, José Luis Palma, declaró: “por lo general los lahares (aluviones) que se generan en las proximidades de los volcanes tienen mucha carga sólida y pueden transportar rocas de gran tamaño, lo que provoca que el impacto de ellos sea muy grande”.

Hombres evacúan ganado este lunes 27 de abril tras la erupción del volcán Calbuco, en Ensenada, en la región de Los Lagos, sur de Chile. La presidenta Bachelet prometió ayuda para los afectados. | EFE
Hombres evacúan ganado este lunes 27 de abril tras la erupción del volcán Calbuco, en Ensenada, en la región de Los Lagos, sur de Chile. La presidenta Bachelet prometió ayuda para los afectados. | EFE

Zona muy rica. Toledo anticipó que “las consecuencias económicas y sociales que se vienen son muy duras. Cuando esto pase y volvamos a casa la situación va a ser compleja para la gente que sobrevive de agricultura de pequeña escala”.

Los agricultores que tienen los medios están moviendo su ganado fuera de la zona de exclusión. Otros esperan ayuda para alimentar a sus animales.

Ema Budinich, gerente de estudios de la Sociedad Nacional de Agricultura, precisó que en la región de Los Lagos, donde se encuentra el volcán, hay un millón de cabezas de ganado, 30% de la existencia de Chile, cuya situación precisa se desconoce.

El ministro de Agricultura Carlos Furche declaró que están llevando forraje a animales que permanecen en la zona de exclusión y anunció la entrega de un bono en 1,5 millón de pesos, 2.400 dólares, a los agricultores y ganaderos más afectados.

La cría del salmón es otra actividad económica en la región. En la zona de exclusión había siete instalaciones acuícolas, con 25 millones de peces, informó Felipe Manterola, gerente general de Salmón Chile, que agrupa a los productores chilenos.