6 febrero, 2015

Pekín. AFP. La presidenta argentina, Cristina Fernández, levantó agrias críticas, dentro y fuera de su país, por un tuit durante una visita de Estado a China, en el que la mandataria bromea sobre la dificultad de los asiáticos para pronunciar la letra r (erre).

Tras ser recibida con gran pompa por el presidente Xi Jinping y ante la gran participación en un evento que clausuró el miércoles en Pekín, la presidenta tuiteó: “¿Serán todos de ‘La Campola’?, ¿O vinieron solo por el ‘aloz’ y el ‘petlóleo’?”.

El comentario aludía a una crítica frecuente de sus detractores políticos, quienes afirman que Fernández infla la asistencia a sus eventos con miembros de La Campora –organización juvenil de su partido, liderada por su hijo–, quienes acuden solo para recibir un bocadillo y un refresco gratis.

Desde Buenos Aires, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, argumentó que la presidenta trató de ser simpática, sin intención de ofender.

“Hablar así (como la mandataria) forma parte de una expresión de afecto y de reconocimiento a este vínculo que se ha construido con la principal potencia del mundo en materia económica”, agregó.

El comentario fue ampliamente cubierto por los medios argentinos e internacionales, pero es en las redes sociales donde más se explayó la gente.

Cristina Fernández, ayer, durante una actividad en Pekín. | AFP
Cristina Fernández, ayer, durante una actividad en Pekín. | AFP

“Racismo”, “falta de tacto”, “broma fácil”, “error”, “broma vergonzosa”, “falta de respeto”, “inútil”... Fernández vio desfilar toda clase de críticas, y de poco le sirvió el torrente de tuits publicados a continuación para calmar los ánimos y recalcar “la calurosa acogida” que ha recibido en China.

Mientras tanto, los ciudadanos chinos reaccionaron en las pocas redes sociales permitidas por la censura, como Sina Weibo: “¿Qué tal si pronuncias dos frases en chino para que oigamos tu pronunciación?”, preguntó uno. Otro usuario de este servicio de microblogging similar a Twitter, añadía: “Es increíble, cómo tiene el valor de mendigar inversión mientras ridiculiza a los chinos”.

La polémica llega en un momento en el que Fernández se está viendo salpicada por el escándalo de la muerte del fiscal Alberto Nisman , quien antes de morir acusó al gobierno de encubrir a los responsables de un atentado en Buenos Aires en 1994, que dejó 85 muertos. Algunas voces en Argentina la han acusado de viajar a China para “escapar” del caso Nisman.

La prensa oficial china no se pronunció sobre el incidente ni sus implicaciones diplomáticas, y un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores preguntado al respecto se negó a comentarlo.

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